La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, reafirmó hoy su llamado a los diputados para que aprueben una reforma fiscal que permita al Estado aumentar sus ingresos, en medio de la romería en honor a la Virgen de los Ángeles, la mayor festividad religiosa del país.

Chinchilla pronunció un breve discurso al final de la misa en honor a la Virgen de los Ángeles, patrona del país, en el que aseguró que su Gobierno no evadirá la responsabilidad de "sanear" las finanzas del Estado.

"Hemos venido viviendo de a prestado", dijo la mandataria, haciendo alusión al creciente déficit fiscal, que este año, de acuerdo con proyecciones del Banco Central, superará el 5 % del producto interno bruto (PIB).

La presidenta manifestó que para garantizar el equilibrio fiscal "debemos pedirle a los que más tienen que contribuyan aun más" y clamó a los diputados para aprobar el proyecto de reforma fiscal que impulsa el Gobierno y que, según ella, aportará "los recursos que necesitamos para combatir la inseguridad".

"Diputados, den las leyes que el país necesita (...) el pueblo no puede esperar más", dijo.

La homilía, a la que asistió el gabinete de Gobierno y miembros del cuerpo diplomático, estuvo dirigida por el cardenal mexicano Francisco Robles, enviado por el papa Benedicto XVI para las celebraciones en honor a la virgen.

En su sermón, Robles abogó por la defensa del derecho a la vida de las personas aun no nacidas, en momentos en que Costa Rica enfrenta una demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) por la prohibición que mantiene desde el año 2000 a la fecundación in vitro.

"El respeto de vida debe darse desde la concepción", dijo, "todo ser humano, desde su gestación recibe la vida de Dios y solo Dios decide su fin. Quitarle la vida al bebé en gestación es un asesinato", afirmó.

La romería es la mayor celebración religiosa de Costa Rica, en la que cada año cientos de miles de fieles caminan hasta la basílica de la virgen, en la ciudad de Cartago (23 kilómetros al este de San José), para pedirle o agradecerle milagros.