Al menos 24 personas han muerto en las últimas 24 horas en la ofensiva del Ejército sirio contra los manifestantes en distintos puntos del país, dijo hoy a Efe el presidente del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abdul Rahman.

Rahman explicó por teléfono desde Londres que diez personas perdieron la vida cuando participaban en manifestaciones organizadas en la noche de ayer después de la oración de "Tarawih", típica del mes de ramadán en las mezquitas.

Otros diez murieron ayer en Hama (centro) durante la mañana y la tarde, mientras que dos personas fallecieron en la localidad de Albu Kamal, en la provincia oriental de Deir el Zur, y otras dos en Homs (este).

Rahman aseguró que hasta el momento hoy no se han registrado nuevos muertos.

"Ayer hubo manifestaciones en todas las zonas y disparos hasta dentro de las mezquitas, detenciones masivos y una campaña para aterrorizar a los ciudadanos", denunció este activista.

"Es posible que los heridos se conviertan en mártires", advirtió respecto a la gravedad de muchos de los heridos, y añadió que las ciudades de Homs y Latakia fueron escenario anoche de grandes manifestaciones después del "Tarawih".

Mientras continúa la represión, los medios oficiales del régimen de Al Asad prosiguen con su visión particular de los hechos.

Según informó hoy la agencia oficial SANA, "grupos armados" lanzaron un intenso ataque ayer con munición y cócteles molotov contra edificios oficiales y comisarías en Hama.

Una fuente oficial anónima aseguró a SANA que hombres con ametralladoras patrullan la ciudad en motos, y que algunos de ellos se apostaron en tejados, desde donde abrieron fuego y lanzaron los cócteles contra los edificios gubernamentales.

Además, la televisión estatal recogió testimonios de soldados en hospitales supuestamente heridos por "grupos terroristas armados".

El sargento Husam Mohamed relató a la televisión que cuando se hallaba de patrulla al oeste del puente Suran, en Hama, recibieron una petición para auxiliar a varios soldados heridos, pero que, cuando llegaron al lugar, "las bandas terroristas comenzaron a arrojar cócteles molotov para incendiar nuestro vehículo".

Debido al estricto bloqueo informativo impuesto por las autoridades sirias, ni estas versiones ni las cifras de víctimas ofrecidas por los activistas opositores pudieron ser verificadas de forma independiente por la prensa internacional.

Desde mediados de marzo pasado, el régimen de Bachar al Asad acusa a grupos armados y terroristas de estar detrás de las protestas y enfrentamientos que han causado la muerte de más de 1.618 civiles y 374 efectivos de las fuerzas de seguridad, según Rahman.