Las autoridades dominicanas reforzaron los controles de seguridad en la frontera norte con Haití ante el alarmante incremento del tráfico de haitianos indocumentados, muchos de ellos niños, informaron hoy fuentes oficiales.

El Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront) dijo que al menos 55 niños y niñas han sido rescatados en los últimos cinco días cuando eran transportados a la ciudad de Santiago.

Según el Cesfront, la madrugada del sábado 17 niños de nacionalidad haitiana fueron rescatados cuando eran transportados en un vehículo en la carretera que une la zona fronteriza con la ciudad de Santiago (norte), la segunda en importancia del país.

El comandante del décimo batallón del Ejército Nacional en Dajabón (noroeste), Félix Manuel Ureña, informó hoy de la retención de un autobús de transporte público en el que viajaba un grupo de haitianos, de los cuales 24 fueron arrestados, pero otros escaparon.

Las autoridades civiles y castrenses fronterizas expresaron preocupación por la nueva modalidad que usan los traficantes de personas que operan en Haití y República Dominicana.

"Ahora los están llevando de un lugar a otro en motocicletas. Llevan hasta seis niños, muchos de ellos recién nacidos, corren a una gran velocidad, entonces los militares no pueden hacer nada (...) porque llevan criaturas inocentes que criminalmente usan como escudos humanos", dijo a Efe un oficial del Ejército Nacional en Dajabón.

Estas intervenciones de las autoridades se suman a una operación realizada la pasada semana cuando fueron rescatados diez niños haitianos de entre cuatro y nueve años que eran transportados clandestinamente desde Haití.

Según el Cesfront, en Dajabón los menores eran transportados por un hombre de nacionalidad haitiana que logró escapar del lugar al notar la presencia de soldados.

Los menores dijeron a las autoridades que procedían de la capital de su país y de la ciudad de Cabo Haitiano, y que fueron entregados por sus padres a un hombre y a una mujer para que los llevaran a la República Dominicana porque son pobres y sus familias no pueden mantenerlos.

Organizaciones comunitarias, de derechos humanos y religiosas que operan en ambos lados de la frontera dominico-haitiana han denunciado que la República Dominicana y Haití pueden recibir sanciones económicas de organismos internacionales por su pasividad para detener este tráfico de humano, que incluye niños en una proporción elevada.