Decenas de universitarios salvadoreños conmemoraron hoy el 36 aniversario de la matanza estudiantil perpetrada por el Ejército salvadoreño en 1975 y pidieron al presidente Mauricio Funes abrir una "comisión especial" que investigue la masacre para que no quede en la impunidad.

"Pedimos al presidente de la República que abra una comisión especial para investigar estos hechos para que no queden en la impunidad", dijo a Efe un dirigente de la Asamblea General Universitaria (AGU) de la Universidad de El Salvador (UES), Gerson Vásquez de la Cruz.

"Al Gobierno en turno (por primera vez en manos de un partido de izquierda) le pedimos que no queremos que se vuelvan a dar este tipo de masacres y que se castigue a los culpables", agregó.

Por su parte, un diputado del partido gubernamental Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Misael Mejía, reconoció que se debe de hacer "un esfuerzo" para que "nunca más sea acallada la voz de lo jóvenes, de los estudiantes, y sobre todo cuando se defiende el derecho universal a la educación".

Hace 36 años, el 30 de julio de 1975, centenares de estudiantes universitarios de la sede central de la UES y de secundaria marcharon por las calles de San Salvador para protestar contra una intervención militar en la sede occidental de la Universidad, ubicada en Santa Ana.

El presidente de ese entonces, el general Arturo Armando Molina, ordenó que las Fuerzas Armadas detuvieran la manifestación a unas diez cuadras de la Universidad, una acción que terminó con unos 25 muertos y decenas de heridos.

Según distintas fuentes, en esa tarde solo se pudieron rescatar dos cadáveres, puesto que los militares se llevaron los demás y los bomberos limpiaron con agua la sangre que quedó en el pavimento.

"Se debe de hacer un esfuerzo por conocer la verdad de lo que sucedió en esa barbarie contra nuestros estudiantes de secundaria y de la Universidad", agregó Mejía durante la manifestación.

Como es tradición en la marcha los manifestantes exhibieron una figura de un gorila enorme, que representa al general Molina, y un ataúd con la fotografía burlesca del actual alcalde de San Salvador, Norman Quijano, quien pertenece al partido de derecha Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).

También colocaron un arreglo floral en el lugar donde hace 36 años fue reprimida la marcha de los estudiantes.