Más de 20 fusiles de asalto fueron robados de una base militar en el sur de California y los investigadores buscan la ayuda de los ciudadanos para arrestar sospechosos y recuperar las armas, dijeron el viernes autoridades federales.

Veintiséis fusiles de asalto AK-74 y un rifle de francotirador Dragunov fueron robados de un almacén en el fuerte Irwin, en el condado de San Bernardino, el 15 de julio, informó el Buró de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) en un comunicado.

Se han efectuado algunos arrestos y uno de los fusiles ya fue recuperado, pero la agencia ofrece una recompensa de hasta 10.000 dólares a cambio de información que lleve a las autoridades a más detenciones, según el comunicado.

"La participación de la comunidad es necesaria para mejorar la probabilidad de que el ATF y las autoridades asociadas rastrearán las armas y también a los criminales que han buscado desestabilizar a nuestra comunidad por medio de la actividad ilegal", agregó en el reporte el agente especial a cargo del ATF, John A. Torres.

En entrevista telefónica, el agente especial Christian Hoffman, vocero del buró, no pudo decir cuántas personas fueron arrestadas, si eran militares o civiles, y dijo desconocer el motivo que pudieron tener.

Dijo que esas preguntas deben hacerse a autoridades militares, las cuales hicieron el arresto. Mensajes telefónicos y por correo electrónico al portavoz del Comando de Investigación Criminal del Ejército de Estados Unidos que investiga junto con la ATF y el FBI, no fueron respondidos de inmediato.

Hoffman tampoco pudo decir por qué el robo no se dio a conocer hace dos semanas, pero dijo que su oficina decidió emitir un comunicado de prensa debido al potencial peligro que representan las armas perdidas.

"Determinamos que era un asunto de seguridad pública dado que las armas están llegando a las calles", dijo.