La justicia cubana condenó a diez directivos, funcionarios y empleados de varias empresas de la aviación civil y otra de fármacos biotecnológicos a penas de entre trece y tres años de cárcel por "delitos asociados a actos de corrupción", informó hoy la televisión estatal.

El tribunal provincial de La Habana que juzgó este caso determinó que los acusados "recibieron dinero y otros beneficios para favorecer en las negociaciones a entidades extranjeras en perjuicio de las propias empresas cubanas", según el reporte del noticiero televisivo.

La condena más elevada, de 13 años, fue impuesta al director de carga de las aerolíneas "Cubana de Aviación", José Heriberto Prieto Ferrer.

Otros dos encartados, el gerente y la subgerente comercial de la sucursal extranjera de la entidad Caribe Cargo S.A., Alexei Crespo Gutiérrez y María Antonia López, fueron sancionados a 7 y 6 años de prisión, respectivamente, al considerarlos el tribunal responsables del delito de "cohecho de carácter continuado".

Estos últimos se encuentran también sujetos a otro proceso penal pendiente de sentencia por "hechos asociados a actos de corrupción", según indicó la fuente.

También se informó que fueron condenados, a diez y tres años de prisión, un exjefe y un técnico de exportaciones de la empresa comercializadora de productos biotecnológicos y farmacéuticos Heber Biotec S.A.

El tribunal aplicó además sanciones accesorias de confiscación de bienes y dinero por estimar que fueron adquiridos por los acusados como "resultado de su actividad delictiva", y de prohibición del ejercicio de las profesiones, cargos u oficios que desempeñaban al momento de los hechos.

En los últimos meses, los tribunales cubanos han procesado varios casos por el delito de corrupción, en sintonía con la política emprendida por el presidente Raúl Castro, de enfrentamiento a las legalidades en las empresas estatales y mixtas que operan en la isla.

Entre los casos más sonados destacan los relacionados con los empresarios chilenos Max Marambio y su hermano Marcel, quienes fueron juzgados por separado y en ausencia, y sentenciados a 20 y 15 años de cárcel, respectivamente.

En esas causas también fueron condenados a penas de diferente cuantía un exministro y un exviceministro de la industria alimentaria y un grupo de directivos y funcionarios cubanos vinculados a los empresarios chilenos.

En muchos de esos procesos han aparecido involucrados funcionarios de la compañía Cubana de Aviación, la principal aerolínea estatal del país.