El Consejo de Rectores de Chile y las Confederaciones de Estudiantes de Chile (Confech) no llegaron a un acuerdo hoy de deponer las ocupaciones de los recintos educacionales y la huelga que mantienen miles de jóvenes desde hace dos meses en demanda de una mejor educación pública.

Aunque ambas partes coinciden en 17 de los 18 puntos de un Protocolo de Acuerdo que esperan firmar en conjunto, el punto en discordia conlleva a que los estudiantes depongan las ocupaciones, una situación que no aceptan los universitarios.

"Nosotros como Consejo de Rectores respondimos un documento de la Confech acerca de puntos convergentes en el cual se establece los elementos más importantes en el sentido de que la educación es un bien público, y que hay que avanzar en temas específicos", señaló el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez.

Pérez dijo a los periodistas que mientras el Consejo de Rectores de Chile estima que se puede compatibilizar el regreso a clases con las movilizaciones, la Confederación de Estudiantes de Chile cree que poner fin a las movilizaciones es una decisión que debe tomar cada plantel de forma particular.

"Nosotros pensamos como rectores que es perfectamente compatible, más aún, que es necesario que se normalicen las actividades académicas en las universidades", puntualizó Pérez en declaraciones que difunde la página digital de El Mercurio.

Explicó que en las universidades se pueden dar las instancias para mantener un debate interno "y lo que podríamos llamar como una movilización activa del punto de vista del debate y la participación de nuestras comunidades".

En tanto, el presidente Sebastián Piñera anunció hoy que este miércoles a primera hora se reunirá con los líderes de todos los partidos políticos, con el fin de analizar las demandas estudiantiles.

Piñera aseguró que está "convencido" de que los estudiantes "han sacado la voz por algo que es justo, por algo que nos parece que hay que arreglar: la calidad, equidad, la financiación, la regulación, y más presencia del Estado aportando y fiscalizando".

En esa línea, el presidente insistió en que "el tiempo de los paros, las tomas, las manifestaciones fue necesario; los estudiantes lograron poner con su fuerza, su vitalidad, su entusiasmo el tema de la educación en el corazón del debate", pero en su opinión estas movilizaciones ya no se justifican.

"Creo que lo que no aporta nada es la violencia, la destrucción, porque eso nos aleja del camino de la solución. Por eso, una vez más, quiero decirles que el verdadero camino de solución no pasa por más tomas, más marchas y movilizaciones, que ya cumplieron su rol. Ahora tenemos que pasar del diagnóstico, de la protesta a la solución y a la acción, y para eso requerimos unidad", enfatizó.

Por su parte, el ministro de Educación, Felipe Bulnes, se negó a reunirse con profesores y estudiantes al mismo tiempo, quienes le habían exigido un encuentro conjunto para este miércoles.

Profesores y alumnos hicieron oficial su solicitud a través de la entrega de una carta en la cartera de Educación y reiteraron que no se reunirán con el ministro Bulnes si no se incluye a todos los actores.

Los estudiantes secundarios demandan que la enseñanza vuelva a ser administrada por el Gobierno central y no por los municipios, así como mayores recursos para contar con un educación pública "gratuita y de calidad".

También demandan la reconstrucción de los establecimientos destruidos o dañados por el terremoto del año pasado y la vigencia durante todo el año de la tarifa rebajada en el transporte público.

Junto con los secundarios se han movilizado los universitarios, en demanda de mayores recursos para las universidades públicas y rebajas en los intereses de los créditos con que deben financiar sus carreras, entre otras reivindicaciones.