Standard and Poor's redujo el miércoles la calificación de la deuda griega en dos escaños a CC con una perspectiva negativa.

La agencia de calificación internacional dice que el proyecto de reestructuración de la deuda griega bajo un nuevo plan de rescate internacional con valor de 109.000 millones de euros (157.000 millones de dólares) equivale a una moratoria selectiva.

La probabilidad de una mora griega sigue siendo alta, dijo Standard and Poor's en un comunicado.

Según un acuerdo concretado en Bruselas la semana pasada, los bancos y otros inversionistas privados contribuirán unos 50.000 millones de euros (72.000 millones de dólares) al paquete de rescate hasta el 2014 mediante el intercambio voluntario de bonos griegos en su poder por otros con menores tasas de interés.

"Standard and Poor's ha concluido que la propuesta reestructuración de la deuda del gobierno griego equivaldrá a una mora selectiva según nuestra metodología de calificación", dijo la agencia.

No hubo un comentario inmediato en Atenas. En respuesta a la medida de Moody's, el vocero del gobierno Elias Mossialos había dicho que no tenía valor práctico y también sugirió que Grecia debería cancelar su suscripción a las agencias internacionales de calificación.

Grecia estuvo al borde de la insolvencia durante más de un año, después que el despilfarro del gobierno y una enorme deuda pública redujeron su calificación crediticia, mientras las tasas de préstamo nacionales subieron tanto que el acceso a los mercados de bonos se tornó imposible.

Pero los rescates han evitado una quiebra potencialmente catastrófica que podría haber detenido el pago de pensiones y salarios a los empleados públicos.

Durante semanas se temió que, debido a la mala calificación, los bancos griegos quedarían al margen de las operaciones de liquidación de emergencia del Banco Central Europeo.

Sin embargo, los líderes de la eurozona hallaron una salida prometiendo depositar temporalmente 35.000 millones de euros (50.000 millones de dólares) en el BCE para elevar el valor de los bonos usados como garantía por los bancos griegos hasta que se levantara la calificación.

Standard and Poor's consideró que la reestructuración de la deuda griega comenzará no antes de septiembre del 2011.

Pese a la intensa oposición de los sindicatos y aun de algunos de sus legisladores, el gobierno socialista griego ha implementado estrictas medidas de seguridad durante más de un año, reduciendo las pensiones y los salarios del sector público, aumentando a la vez los impuestos y la edad del retiro.

Las medidas futuras incluyen un ambicioso plan de privatización por 50.000 millones de euros para el 2015.