La Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC), que reunió a altos mandos de cuatro países de la región y República Dominicana, acordó hoy coordinar mejor la lucha contra el crimen organizado, durante su XXXIV reunión ordinaria celebrada en Managua.

En el encuentro, que concluyó este martes tras dos días de debates, los Ejércitos de El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana acordaron buscar la manera de ejecutar un patrullaje conjunto más efectivo para enfrentar flagelos como el narcotráfico, dijo a los periodistas el jefe del Estado Mayor del Ejército hondureño, Arnoldo Osorio.

El jefe del Estado Mayor del Ejército nicaragüense, general de Brigada Óscar Balladares, resaltó por su parte que la coordinación de las Fuerzas Armadas de la región "ha dado como resultado mejores índices de seguridad".

Aunque la reunión castrense estuvo centrada en mejorar la lucha contra el crimen, también se abordó la disponibilidad de las unidades militares para asegurar la ayuda humanitaria y de rescate en la región, precisó Balladares.

Otro tema discutido durante la conferencia fue el de la ejecución de operaciones conjuntas para el mantenimiento de la paz en el istmo, de acuerdo a la información oficial.

La CFAC fue creada el 12 de noviembre de 1997 por los presidentes de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, y al organismo también se ha adherido República Dominicana.

Centroamérica es considerada una de las zonas más violentas del mundo, aunque en ella no se registra una guerra convencional, debido al accionar de grupos del narcotráfico internacional y de otros criminales conexos, como los pandilleros y sicarios.

En junio pasado se realizó en Guatemala una conferencia en la que Centroamérica consiguió compromisos de apoyo financiero internacional por unos 2.000 millones de dólares, en su mayoría créditos blandos, para financiar un ambicioso plan regional de seguridad que requiere en total unos 6.000 millones de dólares para los próximos cinco años, según fuentes oficiales.

Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indicó que "la inseguridad ciudadana y el crimen organizado trasnacional se han convertido en el principal desafío para el desarrollo de las democracias de América Central".