El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, denunció hoy que es víctima de espionaje telefónico y a su correo electrónico, por lo que su Gobierno verifica la situación para tomar las medidas de "corrección" correspondientes.

"Hay particulares que están interceptando llamadas personales, aparentemente, y en ese sentido estamos verificando esa situación, igual que el tema del Internet, a fin de hacer los correctivos necesarios y además tener la protección suficiente", afirmó Lobo a periodistas en la Casa Presidencial.

El mandatario agregó que quienes lo espían incurren en "una acción ilegal" y advirtió que se está contratando el equipo necesario "para identificar" a los responsables y saber desde "qué lugares" operan.

"Cuando hago una llamada telefónica yo asumo que me están escuchando (...) los correos electrónicos son los que menos miran y en eso creo que no hay ningún problema", dijo Lobo al asegurar que ese tipo de espionaje no es nuevo y también ha afectado a otros Gobiernos.

El presidente hondureño también dijo la semana pasada que tenía conocimiento de "expresiones" en su contra lanzadas por grupos poderosos, aunque aclaró que no se trataba de amenazas directas contra su vida.

"No son amenazas (de muerte) son expresiones (...) sabemos quiénes son" los que las emiten, afirmó Lobo, en el marco de una reunión del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) celebrada en San Salvador.

Según Lobo, grupos poderosos de su país han señalado que es "mejor matarlo" que sacarlo por la fuerza del poder, como reacción a unas medidas aprobadas en junio pasado que grava algunos servicios bancarios, mineros y de telefonía móvil para apoyar la lucha contra el crimen en Honduras.

Lobo asumió el poder el 27 de enero de 2010 para un mandato de cuatro años.

El expresidente de Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009, también se denunció en su momento ser víctima de un espionaje telefónico, que se extendió a varios de sus ministros.