La cantidad de candidatos presidenciales que participarán en las próximas elecciones de Guatemala es incierta a 48 días de que se celebren los comicios, debido a que la suerte de dos de ellos dependerá de las decisiones de las cortes de justicia del país.

La ex primera dama del país, Sandra Torres, y el expastor evangélico, Harold Caballeros, por medio de procesos legales que aún no tienen vistas de concluir, buscan revertir los fallos del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que rechazó inscribir sus candidaturas por considerarlas ilegales.

En ambos casos los candidatos fueron señalados de haber incurrido en "fraude de ley" al pretender evadir, cada quien de forma diferente, la prohibición constitucional que les impediría presentarse como aspirantes a la primera magistratura.

En el caso de Torres, cuya candidatura es apoyada por la Unidad Nacional de la Esperanza y la Gran Alianza Nacional (UNE-GANA), por divorciarse del presidente del país, Álvaro Colom.

Y Caballeros, de Visión con Valores y Encuentro por Guatemala (Viva-EG), por renunciar al ministerio religioso que mantuvo durante décadas como pastor de la congregación evangélica El Shadai.

El artículo 186 de la Constitución guatemalteca prohíbe a los parientes del mandatario de turno, así como a los ministros de culto, entre otros, a aspirar a la Presidencia del país.

Para hacer valer sus derechos, Torres y Caballeros presentaron sendos recursos legales ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ), y aunque ambos casos fueron rechazados en primera instancia, los abogados de los aspirantes confían en que los magistrados cambien de opinión durante las audiencias a las que serán convocados para presentar sus pruebas.

La audiencia de Torres ha sido programada para el próximo viernes, mientras que Caballeros está a la espera de ser notificado del día y hora para la celebración de la suya.

Si como prevén varios analistas jurídicos locales, la Corte Suprema rechaza los recursos de los candidatos, estos aún tiene la posibilidad de acudir a la Corte de Constitucionalidad la cual, en última instancia, decidirá el futuro electoral de ambos.

Mientras se conoce el final de estas historias, el Tribunal Supremo Electoral empieza a sentirse presionado debido a que el tiempo se agota, y la situación de los candidatos le impide imprimir las más de 7,3 millones de boletas electorales.

El director del departamento de Organizaciones Políticas del Tribunal Electoral, Francisco García, ha dicho que "a más tardar" el próximo 5 de agosto deberá estar "todo claro y definido" para cumplir con los plazos establecidos en el calendario electoral.

García calificó de "atípicos" estos comicios porque, explicó, habrás más electores que nunca (más de 7,3 millones), y menos candidatos a la Presidencia en relación a procesos anteriores.

En todo caso, la presidenta del Tribunal Electoral, María Eugenia Villagrán, ha explicado que de persistir la incertidumbre se ordenará imprimir varios modelos de boletas electorales, una en la que aparezcan los candidatos inscritos oficialmente además de Torres y Caballeros, y otra donde últimos no sean tomados en cuenta.

Sin embargo, según García, el problema no se limita a la papeleta presidencial, sino que se extiende más allá debido a que el Tribunal Electoral ha negado la inscripción de casi un millar de aspirantes a diversos cargos por razones diversas.

Hasta el momento, oficialmente han sido inscritas las candidaturas de seis de los once aspirantes a suceder en el cargo a Colom, y se prevé que en el transcurso de esta semana sean inscritos los tres restantes.

En las elecciones del próximo 11 de septiembre, los guatemaltecos elegirán presidente y vicepresidente, así como 158 diputados al Congreso y 20 al Parlamento Centroamericano, además de 333 alcaldes para el periodo 2012-2016.