La mina privada de cobre más grande del mundo cumplió el lunes cuatro días de paro por la negativa de Escondida de acceder a las demandas de más de 2.300 trabajadores, que iniciaron una negociación colectiva no reglada, desconocida por la compañía.

Entre las principales diferencias que apartan a los empleados de la compañía está un bono anual líquido de 10.800 dólares solicitado por los trabajadores. La empresa sólo está dispuesta a entregar 6.000 dólares, pero sujetos a cambios contractuales, explicó a la AP el vocero del sindicato de Escondida, Marcelo Tapia.

La mina Escondida, ubicada en la precordillera de Antofagasta, 1.370 kilómetros al norte de Santiago, deja de producir unas 3.000 toneladas diarias, valoradas en 30 millones de dólares. La mina produce 1,1 millones de toneladas anuales.

Pese a calificar la huelga de ilegal, la empresa accedió a integrar el martes una mesa de negociaciones bajo la mediación de la Inspección del Trabajo, informó Tapia a la AP.

"Es el inicio de una negociación. La paralización todavía no se suspende hasta que lleguemos a un pre-acuerdo. Si vemos que la naturaleza de lo que va a ofrecer minera Escondida es favorable, podemos decir que vamos a deponer la movilización, cuando tengamos todo firmado y con los ministros de fe de la Inspección del Trabajo", agregó.

"Si no es así, tendremos que continuar el movimiento", adelantó.

La situación se agravó con la intención de los 7.000 subcontratados que anunciaron que se sumarán al paro con un petitorio propio, que incluye un bono equivalente a un 30% del monto que obtengan los empleados de planta, informó Jorge Marín, presidente de la Federación de Trabajadores Contratistas de Escondida.

La minera, controlada por la australiana BHP Billiton, califica de ilegal la paralización porque se realiza fuera de un proceso de negociación colectiva, según un comunicado que difundió el domingo.

Tapia explicó que el movimiento se enmarcada en una negociación colectiva no reglada, que aunque no es muy usual, está contemplada en el Código Laboral. "Es un paro de brazos caídos", añadió. El petitorio laboral incluye protección social para los trabajadores que contrajeron enfermedades graves trabajando para la empresa, pero que al jubilar pierden su sistema de salud y deben acudir al público.

Exigen además un reloj que controle las 12 horas diarias de trabajo pactadas con la empresa. Tapia dijo que es frecuente que trabajen 13 ó 14 horas y el sobretiempo no es pagado.

También piden el retiro de parte de las cámaras de vigilancia instaladas por Escondida en lugares no laborales, violando el derecho a la intimidad establecido en la Constitución, agregó el vocero.

Precisó que demandan un bono anual equivalente a 10.800 dólares para compensar la disminución del bono mensual de producción, que ha bajado del equivalente de 650 a 195 dólares.

La empresa ha dicho que la merma se explica por el menor porcentaje de cobre encontrado en el material que se extrae de la mina.

Tapia rebatió el argumento al señalar que el costo de producción en Escondida es de 90 centavos de dólares por libra de cobre, y el precio internacional bordea los 4,4 dólares.

La Federación Minera de Chile, que aglutina a los trabajadores de la minería privada, apoya el paro en Escondida y advirtieron que, "si nos tocan un trabajador de Minera Escondida, paralizamos todos".

Días antes del inició de la paralización la compañía informó del hallazgo de reservas de cobre que le permitirán competir con la estatal chilena Codelco, la mayor productora mundial de cobre, con 1,7 millones de toneladas anuales de cobre fino.