El papa Benedicto XVI recordó hoy en el rezo dominical del Ángelus a las víctimas de los atentados del pasado viernes en Noruega y pidió que se abandone "para siempre la vía del odio" y se huya "de la lógica del mal".

Benedicto XVI hizo este llamamiento ante los miles de fieles que hoy se congregaron en el patio central del palacio papal de Castel Gandolfo, a unos treinta kilómetros al sur de Roma, donde pasa sus vacaciones.

El papa, que ayer envió un telegrama de condolencia al rey Harald de Noruega, reiteró el "profundo dolor" por el doble atentado registrado el viernes en ese país, que causó la muerte de al menos 92 personas.

Benedicto XVI, que calificó los atentados de "graves actos terroristas", aseguró que reza por las víctimas, los heridos y sus familiares.

Durante el rezo del Ángelus, el Pontífice se refirió además a la figura del rey Salomón, cuyo ejemplo, dijo debe servir a todos los hombres.

"Cada uno de nosotros tiene una consciencia para ser, en un cierto sentido un rey, es decir para ejercer la gran dignidad humana de actuar siguiendo la recta conciencia, realizando el bien y evitando el mal", manifestó.

Benedicto XVI invitó además a "aquellas personas llamadas a desempeñar funciones de gobierno" a escuchar la voz de la verdad y a seguir sus indicaciones confiando en "la ayuda de Dios".

El Pontífice explicó que una mentalidad "equivocada" sugiere pedir a Dios "cosas o condiciones" favorables, mientras que en realidad "la verdadera calidad" de la vida y de la "vida social" depende de la "conciencia recta de cada uno, de la capacidad de reconocer el bien, separándolo del mal, y buscar llevarlo a cabo de forma paciente".