La ONU se mostró hoy preocupada por la existencia de grupos armados surgidos tras la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares de la ultraderecha armada).

Se trata de grupos que, en su mayoría, están implicados en actividades criminales, no políticas, pero en algunos casos cuentan con una estructura militar, cadena de mando y capacidad para controlar territorios y llevar a cabo operaciones de tipo militar.

"Estamos ante una situación todavía preocupante. Estamos siguiendo la situación", dijo a Efe hoy en Madrid la representante especial de la ONU para los Niños y los Conflictos Armados, Radhika Coomaraswamy.

Según el último informe anual del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sobre la situación de los niños en los conflictos armados, presentado en mayo pasado, grupos armados como las Águilas Negras, el Ejército revolucionario anticomunista de Colombia, Los Rastrojos, Los Paisas y Los Urabeños "continuaron reclutando y usando menores" en 2010.

Esos grupos, nacidos tras la desmovilización de las ultraderechistas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), no comparten "una motivación, estructura o modus operandi común", añade el informe.

Alguno de ellos, prosigue, han demostrado su capacidad para mutar y, en algunas ocasiones, para operar conjuntamente.

Más de 31.000 paramilitares de las AUC se desmovilizaron entre 2003 y 2006 tras negociar con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe.

Organizaciones humanitarias como Human Rights Watch (HRW) han denunciado las atrocidades cometidas por los grupos "herederos" de los paramilitares.