El número de alumnos de secundaria en huelga hambre aumentó hoy a 24, mientras han proseguido los incidentes entre los jóvenes, que demandan una mejor educación, y la policía, informaron fuentes estudiantiles y policiales.

Roberto Toledo, portavoz de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios, dijo que los huelguistas pertenecen a cuatro liceos de Buin, una localidad a 30 kilómetros al sur de Santiago, al liceo "Darío Salas" y al Instituto de Comercio número dos, estos últimos situados en el área céntrica de la capital chilena.

Durante la madrugada de este viernes un grupo de encapuchados levantó barricadas en la Alameda Bernardo O'Higgins, la principal avenida de Santiago, donde se enfrentaron con la policía, que acudió a controlar la situación.

En declaraciones a los periodistas, Toledo admitió que la huelga de hambre es "una medida extrema", pero manifestó el total respaldo del movimiento a los jóvenes que se mantienen en ayuno.

"Es peligroso, pero hay un nivel de sordera del Gobierno hacia nuestro movimiento, (las huelgas de hambre) son los últimos recursos que tenemos para ser escuchados", añadió.

Subrayó, asimismo, que la medida demuestra "el nivel de convicción para alcanzar nuestras demandas".

Los estudiantes secundarios, movilizados desde el pasado mayo junto a los universitarios, demandan que la administración de la enseñanza sea devuelta desde los municipios al Estado y la reconstrucción de los establecimientos destruidos o dañados por el terremoto de febrero de 2010.

También exigen el uso durante todo el año, y no sólo en el período de clases, de la tarifa rebajada en el transporte público.

En los incidentes de este viernes, que culminaron con tres detenidos, los carabineros aseguraron que los encapuchados eran estudiantes del Instituto Nacional, el colegio secundario más antiguo y de mayor prestigio en el país, que sus alumnos mantienen ocupado desde hace varias semanas.

Las autoridades policiales aseguraron que al llegar al lugar, los carabineros fueron recibidos con palos, hierros, piedras, sillas, mesas y tarros con pintura.

El Instituto Nacional depende de la Municipalidad de Santiago, cuyo alcalde, Pablo Zalaquett, pidió que se investigue la versión de la policía, de que alumnos del establecimiento cometieron desmanes.

"Tengo un parte policial que dice que unos 40 a 50 jóvenes del Instituto Nacional habrían hecho barricadas en la Alameda y habrían atacado un móvil de Carabineros y eso habría producido un enfrentamiento con tres detenidos", dijo Zalaquett.

Agregó que se trata de "un hecho lamentable, que nos causa una profunda decepción", aunque admitió que los dirigentes estudiantiles del Instituto aseguraron que en los incidentes tomaron parte sólo algunos alumnos, que se sumaron cuando ya habían empezado.