Marruecos y el Frente Polisario siguen hoy adelante en Nueva York con la octava ronda de reuniones informales sobre el Sahara Occidental que mantienen bajo el auspicio de la ONU y en la que intentan otra vez acercar posturas para desbloquear las negociaciones sobre la excolonia española.

La presente ronda de conversaciones, mediada una vez más por el enviado especial de las Naciones Unidas, Christopher Ross, y que se dio por iniciada el martes con una cena entre las delegaciones, sigue adelante según lo previsto y concluirá alrededor de las 22.00 GMT de este jueves, informaron hoy a Efe fuentes de la ONU.

Las reuniones informales, en las que también participan como observadores Argelia y Mauritania, en su calidad de países vecinos, se celebran a puerta cerrada de nuevo en la finca Greentree, en la zona de Long Island (Nueva York, EE.UU.), y su contenido no se conocerá hasta el jueves, cuando se prevé que Ross emita un comunicado.

La ONU espera que la presente ronda de contactos sirva para que ambas partes profundicen en sus respectivas propuestas para lograr reiniciar las negociaciones oficiales sobre la soberanía y el futuro de un territorio que Marruecos ocupa desde 1975.

El proceso de negociaciones está bloqueado debido a que Rabat sostiene que la autonomía del territorio dentro de su Estado es la única salida viable para el conflicto, mientras que el Polisario apuesta por la celebración de un referéndum en el que los saharauis puedan votar no sólo por la autonomía, sino también por la independencia y la formación de un propio Estado.

Estas nuevas reuniones llegan marcadas por el malestar del Frente Polisario después de que Marruecos incluyera al Sahara Occidental en el voto de su reforma constitucional, algo que, según explicaron a Efe sus representantes, supone "definir de antemano el estatus legal de un territorio que está inmerso en un proceso de descolonización".

La decisión de incluir colegios electorales en el Sahara Occidental para el referéndum sobre la reforma constitucional impulsada por el rey Mohamed VI es vista por el Polisario como una amenaza para la negociación y añade una tensión innecesaria.

Cuando la ONU anunció la semana pasada la nueva edición de las conversaciones informales mediante un comunicado, indicó que esperaba que se produzcan algunos avances, sobre todo en lo referente "al asunto del cuerpo electoral y los mecanismos de autodeterminación".

Además, también se espera que avancen en el debate sobre "las nuevas ideas" expuestas por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en su último informe de la situación en el Sahara Occidental y que fueron respaldadas también por el Consejo de Seguridad en su última resolución sobre la misión del organismo en el territorio (Minurso).

"También tendrán la oportunidad de revisar el estado de las medidas de fomento de la confianza, continuar las conversaciones sobre la remoción de minas y de comprometerse en un examen preliminar del asunto específico de los recursos naturales", añadió entonces el organismo internacional.

El último encuentro similar se produjo en la misma finca, situada en la localidad de Manhasset (Nueva York) el pasado junio, aunque concluyó sin que ambas partes lograran acercar sus posturas sobre el futuro del Sahara Occidental.

La ONU auspicia conversaciones informales entre las partes de manera frecuente después de que las reuniones oficiales directas entre 2007 y 2008 no dieran fruto alguno.