El juez chileno Mario Carroza, que investiga la muerte del presidente socialista Salvador Allende, se declaró hoy conforme con el trabajo de los expertos que concluyeron que el mandatario se suicidó el 11 de septiembre de 1973, pero advirtió que por el momento no cerrará el caso.

"Por el momento hay varias diligencias que se deben realizar antes de que se pueda determinar algún tipo de resolución", dijo el magistrado en declaraciones a los periodistas.

Este martes, sobre la base de un equipo internacional de expertos, el Servicio Médico Legal (SML) entregó al juez Carroza un informe según el cual Allende se quitó la vida con un fusil AK-47 sujeto entre sus rodillas y apuntado a su barbilla.

La familia del extinto mandatario se mostró conforme con el resultado de los análisis, que se realizaron desde el pasado 23 de mayo, cuando por orden del juez el cuerpo fue exhumado del Cementerio General de Santiago.

La conclusión de los expertos coincide con la versión más difundida de la muerte de Allende desde hace años, avalada además con los relatos de algunos testigos que sobrevivieron al golpe.

La investigación sobre la muerte de Allende se abrió después de la presentación de más de 700 querellas referidas a casos de eventuales violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura de Pinochet, que nunca antes habían sido objeto de una indagatoria judicial.

El juez Carroza se declaró conforme con el trabajo forense, pues "la tarea del SML era que no quedara ninguna duda del resultado por la situación del Presidente Allende. Me parece que fue así, yo elegí a esos peritos y, por lo tanto, el equipo lo conformé yo junto al SML y, por lo tanto, estoy de acuerdo con los resultados que se entregaron".

Antes de cerrar la investigación "tenemos que esperar un informe que tiene que entregarme el laboratorio de policía técnica respecto de las armas que fueron incautadas en Valparaíso y, a su vez, hay otros antecedentes que hay que recopilar antes de tomar cualquier decisión", explicó.

"Por el momento sólo cabe analizar y estudiar el tema del informe que fue entregado por el Servicio Médico Legal", agregó y explicó que cualquier determinación que tome "va a ser en relación con todos los antecedentes que haya en el proceso, no solamente con lo que dice el SML".

"Después se tendrá que tomar una determinación respecto del hecho mismo u otras situaciones que pudieran nacer del mismo proceso. Todo lo que sea necesario se va a hacer". sentenció.

Entre las diligencias pendientes están el análisis de unos fusiles AK-47 que habían sido donados al Museo Naval por la familia del almirante José Toribio Merino, uno de los gestores del golpe de 1973, e interrogatorios a los pilotos que bombardearon la Moneda el 11 de septiembre de 1973.

Respecto de los nombres que han circulado sobre esos pilotos, Carroza dijo: "Aún no hay nada de eso. Son informaciones que se han entregado de diversos nombres, pero yo no he interrogado a ninguno todavía. Todo lo que haya que hacer se hará y lo más rápido posible para decidir".