El Servicio Médico Legal (SML) de Chile entregará mañana un informe clave en la investigación judicial abierta para determinar las circunstancias de la muerte del expresidente Salvador Allende, que según la versión más aceptada se suicidó durante el golpe de Estado de Augusto Pinochet.

Según confirmaron hoy a Efe fuentes de ese organismo estatal, el SML dará a conocer ese informe en una rueda de prensa a las 10.00 hora local (14.00 GMT) de este martes con la presencia del juez de la Corte de Apelaciones de Santiago Mario Carroza, encargado de la indagatoria.

Ese informe contendrá los resultados de las pericias a los que fueron sometidos los restos del exmandatario socialista (1970-1973), que fueron exhumados el pasado 23 de mayo y trasladados desde el Cementerio General de Santiago hasta dependencias del SML.

Con ellos ha trabajado en estos dos meses un equipo multidisciplinar de especialistas chilenos y extranjeros.

Entre ellos se encuentran el tanatólogo español Francisco Etxeverría, la doctora colombiana Mary Luz Morales, la estadounidense Douglas Ubelaker, el perito balístico británico David Pryor y el antropólogo forense Luis Fondebrider, de Argentina.

El juez abrió esta investigación a raíz de la presentación, por parte de la Fiscalía, de 726 querellas por violaciones a los derechos humanos que nunca habían sido investigadas, entre las que se encuentra la del mandatario de la Unidad Popular (1970-1973).

Con ella, la Justicia intenta determinar si el expresidente se suicidó mientras los militares bombardeaban el Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973, tal como sostiene la versión más difundida y aceptada por su familia.

Frente a esta versión, han aparecido hipótesis que sugieren que Allende pudo ser asesinado por los golpistas o que falló al suicidarse y tuvo que ser rematado por uno de sus colaboradores más cercanos.

Tras su muerte, el cuerpo de Allende fue sometido a una autopsia antes de que sus restos fueran trasladados a la ciudad costera de Viña del Mar, pero en 1990, con la recuperación de la democracia, el cadáver fue exhumado y trasladado de nuevo a la capital.

En esa ocasión se le practicó además una segunda necropsia.

Los exámenes realizados ahora no incluyeron, sin embargo, una nueva autopsia, sino otro tipo de pericias, entre ellas un examen balístico para establecer si Allende se disparó en la barbilla, como sostiene la versión del suicidio, así como el tipo de arma que utilizó.

Con este informe en la mano, el juez podrá cotejar los resultados científicos con otras diligencias realizadas de forma paralela.

En ese marco, el pasado 5 de julio el magistrado tomó declaración al general retirado Fernando Matthei, exjefe de la Fuerza Aérea de Chile (Fach), que negó conocer los nombres de los pilotos que bombardearon La Moneda.

Días después, el juez también citó a declarar a otros seis altos oficiales de la Fuerza Aérea, tres de los cuales figuran en una lista publicada recientemente por un periodista con las supuestas identidades de esos pilotos.

Además, Carroza ordenó periciar dos fusiles que pertenecían al excomandante en jefe de la Armada José Toribio Merino, uno de los artífices del golpe, ante la posibilidad de que uno de ellos sea el que tenía el extinto mandatario el día de la asonada militar, un AK-47, regalo del líder cubano Fidel Castro.