El Vaticano estableció el lunes relaciones diplomáticas con Malasia, una nación predominantemente musulmana.

La Santa Sede anunció el acuerdo después de que el papa Benedicto XVI se reunió con el primer ministro malayo, apenas el segundo encuentro entre un jefe de gobierno de Malasia y un pontífice.

El primero se llevó a cabo en el 2002 para conversaciones enfocadas en las relaciones entre cristianos y musulmanes.