Brasil inició el sábado la construcción de cuatro submarinos convencionales como parte de un acuerdo del 2008 con Francia, el cual incluye a futuro el primer sumergible nuclear en América Latina.

La presidenta Dilma Rousseff asistió a una ceremonia que dio inicio a las operaciones en el astillero submarino donde serán construidas cuatro naves Scorpene que funcionan con diesel.

Cada submarino costará unos 565 millones de dólares. Se espera que el primero sea entregado en 2016.

La Armada brasileña dijo en un comunicado que las cuatro naves sumergibles representan el "primer paso" en la construcción del primer submarino de propulsión nuclear de Brasil.

La autoridades han dicho que los submarinos servirán para proteger las reservas petroleras marítimas y la plataformas de exploración.