El exteniente del Ejército peruano Telmo Hurtado, principal acusado del proceso judicial que juzga la muerte de 69 campesinos peruanos en 1985, llegó hoy a Lima procedente de Estados Unidos, desde donde fue extraditado.

En un vuelo procedente de Miami, a donde llegó en 2001 buscando refugiarse de la justicia peruana, Hurtado aterrizó hacia las 21.00 hora local (2.00 GMT del viernes) en el aeropuerto de Lima, tras lo que fue trasladado, con grandes medidas de seguridad, a las oficinas de requisitorias de la policía.

"Son 26 años de lucha de los familiares de las víctimas para que esta persona sea juzgada por un tribunal peruano", señaló a Efe la abogada Karim Ninaquispe, responsable de la acusación civil en el juicio por la masacre de Accomarca.

Los hechos de los que se acusa al milita peruano ocurrieron en dicha localidad, situada en la región andina de Ayacucho (cuna de la organización maoísta Sendero Luminoso), el 14 de agosto de 1985, cuando una patrulla militar asesinó a 69 campesinos de la zona, entre ellos ancianos, mujeres y niños.

Los responsables de las muertes, entre ellos Hurtado, jefe de la patrulla, fueron condenados poco después de los hechos por un tribunal militar, pero no por asesinato, sino por los delitos de Abuso de Autoridad y Negligencia.

Como recordó Ninaquispe, durante el juicio, Hurtado "asumió la responsabilidad de lo ocurrido" y justificó la muerte de mujeres y niños bajo las circunstancias de lucha armada que se vivían en la zona.

"Uno no puede confiar de una mujer, un anciano o un niño, en estos momentos que estamos viviendo. Ustedes no viven las acciones de guerra que nosotros vivimos acá. Nosotros tenemos que realizar esas cosas por ustedes", afirmó en 1985 el militar a la comisión del Senado que lo entrevistó como parte de su investigación sobre los hechos.

Aunque llegó a cumplir pena de cárcel, la amnistía que el Gobierno de Alberto Fujimori realizó en 1996 le permitió reintegrarse al Ejército, algo que pasó desapercibido hasta que en 1999 la revista Ideele lo descubrió luego de que fuera ascendido al grado de mayor.

Ante el escándalo, Fujimori lo destituyó y cuando en 2001 la Comisión por la Verdad y la Reconciliación (CVR) comenzó a investigar de nuevo el caso de Accomarca huyó, vía Colombia, a Estados Unidos.

Allí fue arrestado en 2007 gracias a una orden de captura internacional, y en 2009 se logró que se aprobara su pedido de extradición, proceso que debido a las continuas apelaciones y habeas corpus no culminó hasta hoy.

Para Ninaquispe, la lentitud con la que se desarrolló el proceso de extradición se debe a la "falta de compromiso del Gobierno peruano", que "ha obstaculizado" el proceso.

La importancia de la presencia de Hurtado en el proceso judicial civil, que arrancó el pasado noviembre, radica, según la abogada, en la información que éste pueda dar durante su interrogatorio no sólo sobre el operativo, sino también sobre quién lo ordenó y quienes encubrieron la masacre.

"Se van a poder establecer las responsabilidades legales a esferas mucho más altas que hasta ahora, que solo atañe a un grupo de personal militar", explicó Ninaquispe.

Del mismo modo, la abogada cree que ver y escuchar a Hurtado será importante para los deudos de las víctimas, los 69 ejecutados más otros tres testigos que desaparecieron posteriormente.

"Creo que es importante que lo vean y también que ellos puedan escuchar lo que Hurtado tenga que decir y lo mínimo es que les pida perdón", afirmó Ninaquispe.