La familia y la defensa de Alberto Fujimori decidirán si piden o no el indulto para el expresidente peruano una vez que se logre la estabilidad de su salud, quebrantada por cáncer y depresión, declaró hoy su hija Keiko Fujimori.

En entrevista con Radio Programas del Perú (RPP), la excandidata presidencial afirmó que "si se solicitase un indulto (al presidente en ejercicio) y la respuesta es negativa, sería fatal para su salud".

La legisladora peruana aclaró que "más allá del indulto, la preocupación es la estabilidad de su salud, luego la defensa y la familia decidirá si se pide o no el indulto".

Fujimori dijo que veía difícil que el gobierno de Alan García, que concluye sus funciones el 28 de este mes, evalúe un indulto humanitario para su padre, pero manifestó su esperanza en que "quienes tienen la posibilidad evaluar el caso" de su padre "lo hagan de una manera despolitizada".

En junio pasado el abogado de Fujimori, César Nakasaki, envió una carta a García en la que desautorizaba cualquier petición de indulto que no sea canalizada por su familia porque consideraba que podía agravar la depresión que padece.

Con ello, la familia y el abogado desautorizaban la petición de indulto presentada por el ciudadano Víctor Serna Lamas, exsubprefecto de la localidad de Chepén (norte del país) por ser un "indulto inconsulto".

El exmandatario peruano (1990-2000), que cumple una condena de 25 años de prisión por abusos a los derechos humanos, padece de cáncer en la boca que le ha hecho perder 15 kilos de peso en este año, además de una depresión que es tratada con un psiquiatra, de acuerdo con los últimos partes médicos.