El exprimer ministro egipcio Ahmed Nazif fue condenado hoy a un año de prisión por malversación de fondos públicos por un tribunal egipcio que también sentenció a dos exministros a 10 y 5 años de cárcel por este mismo caso.

Según informaron fuentes judiciales a la agencia estatal MENA, la pena contra Nazif está suspendida de cumplimiento durante tres años.

Las fuentes explicaron que el juez Adem Abdelhamid, del Tribunal Penal de El Cairo, condenó a los acusados por adjudicar la fabricación de matrículas de vehículos, por orden directa y sin licitación, a una empresa alemana por precios que superan los del mercado con el objetivo de lucrarse.

El exministro de Finanzas Yusuf Butros Gali fue condenado a 10 años en rebeldía, ya que se encuentra huido del país, y suma esta pena a otra impuesta la semana pasada de treinta años de prisión por tráfico de influencias, abuso de autoridad y enriquecimiento ilícito.

Por su lado, el exministro del Interior Habib al Adli, símbolo de la represión del antiguo régimen y condenado a 5 años, ya había sido sentenciado en mayo a 12 años de cárcel por blanqueo de dinero y enriquecimiento ilícito.

Sobre Al Adli recaen todavía varias acusaciones, por las que no ha sido aún juzgado, por ser uno de los responsables de la muerte de manifestantes en los 18 días de la revolución egipcia, que comenzó el 25 de enero y terminó el 11 de febrero con la renuncia del presidente Hosni Mubarak.

El tribunal obliga en su sentencia de hoy a los condenados a devolver los 92 millones de libras egipcias (unos 11 millones de euros) que representan el valor de la malversación de los fondos públicos y también a una multa por esa misma cantidad, aunque en el caso de Al Adli y Gali tendrán que pagar una multa de 100 millones de libras egipcias (unos 12 millones de euros).