La coalición oficialista del Frente Amplio atraviese una crisis interna admitió el viernes el presidente de la organización Jorge Brovetto al aludir a la disidencia del partido Comunista, uno de sus miembros, respecto a una ley que permite la participación de capitales privados en entidades públicas.

"Quien no cumpla con las decisiones del Frente tendrá que asumir las consecuencias", aseguró Brovetto la noche del jueves.

Poco después el Frente Amplio anunció que una reunión plenaria prevista para el sábado sería pospuesta dos semanas.

La crisis de la heterogénea coalición formada en 1971, la desató el partido Comunista y su secretario general y senador Eduardo Lorier, quien se retiró de la sala para no votar la ley de "Participación Público-Privada", conque el gobierno del presidente José Mujica intenta asociar capitales privados a empresas del estado para poder impulsar obras de infraestructura.

Lorier no pudo ser ubicado cuando lo llamó la AP, al igual que a Juan Castillo del mismo partido y figura de peso en la central obrera Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT) que ya prepara paros y movilizaciones para fines de julio en protesta porque consideran que la citada ley tiene tintes privatizadores.

El orotodoxo partido Comunista, cuya fuerza electoral no es de magniotud, aunque sí mantiene fuerte presencia en el sindicalismo, ya cumple hasta mediados de este mes una suspensión de un mes lo cual le impide participar de comisiones del Frente Amplio, en una sanción por haber votado en contra, en 2008, una ley de enseñanza. Ahora, suma la actitud de Lorier.

El gobierno del presidente José Mujica no ha comentado la situación política.