El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ganó por una amplía mayoría en las elecciones de gobernador en el Estado de México, el más poblado del país, en una jornada electoral en la que también aparecía como triunfador en otros dos comicios estatales.

Con el 91,06% de las actas electorales contabilizadas, el conteo preliminar oficial señaló que el candidato del PRI al gobierno del Estado de México, Eruviel Avila, se impuso con un 62,38% de los votos y con una ventaja de unos 40 puntos porcentuales sobre su más cercano rival.

El candidato del partido izquierdista de la Revolución Democrática (PRD), Alejandro Encinas, se quedó en segundo lugar con el 21,23%, mientras que el aspirante del conservador Partido Acción Nacional (PAN), Luis Felipe Bravo Mena, quedó relegado al tercer puesto con 12,48%.

El Estado de México es el más poblado del país y es considerado como uno de los termómetros con vistas a los comicios presidenciales de 2012, en los que el PRI busca recuperar la presidencia que perdió por primera vez en siete décadas en el año 2000.

El PRI, que gobernó el país ininterrumpidamente por siete décadas, también se alzaba con el triunfo en los comicios para gobernador en los estados de Coahuila y Nayarit.

Con el 67,53% de las casillas contabilizadas en Coahuila, el conteo preliminar daba al PRI el triunfo con 56,75%, mientras que el PAN se quedó en segundo lugar con un 36,13%.

En Nayarit, y con un 36% de las actas registradas, el conteo preliminar señaló que el PRI ganaba con 48,8%, seguido del PAN con el 34,59%.

La atención de las elecciones del domingo estaban puestas en el Estado de México tanto por ser el más poblado como porque el actual gobernador, Enrique Peña Nieto, ha sido señalado en diversas encuestas como el favorito para ser el próximo candidato presidencial del PRI.

El líder del PRI, Humberto Moreira, consideró que los resultados electorales mostraban que su partido se perfilaba como la opción del futuro.

"Nuestro partido, el Partido Revolucionario Institucional, entiende claramente estos resultados electorales. El mensaje que queda en ello es la responsabilidad", dijo el líder nacional de ese grupo político, Humberto Moreira.

"Somos el partido del presente y del futuro", afirmó en un mensaje en el que acompañó al candidato del Estado de México.

Avila agradeció a los votantes y aseguró que buscará consensos en el Estado de México, aunque el candidato izquierdista, Encinas, no reconoció su derrota y anunció que impugnará jurídicamente la elección.

Bravo Mena, del PAN, sí admitió su derrota.

Dos encuestas a boca de urna también habían dado el triunfo al PRI en los tres estados

En el estado central de Hidalgo, los votantes acudieron a renovar sólo alcaldes.

El PRI ya gobernaba en los tres estados donde se renovó la administración estatal.

El PAN, el partido del presidente Felipe Calderón, reconoció su derrota también en Coahuila, pero no en Nayarit, donde aseguró que su candidata fue la vencedora.

Pese a perder la presidencia en el año 2000, el PRI ha mantenido el poder en algunos lugares del país, como el Estado de México, donde no ha perdido la gubernatura desde hace 82 años.

El Estado de México no sólo es el más poblado del país, con unos 15,1 millones de habitantes, sino también el lugar que más electores ofrece con un padrón de unos 10,5 millones.

El PAN y el PRD intentaron formar una coalición para tratar de derrotar al PRI en el Estado de México — como hicieron el año pasado para ganar los estados de Oaxaca, Puebla y Sinaloa, tres bastiones priístas — pero fracasaron.

En todo México, los votantes están desilusionados con el PAN, que después de más de una década en el poder no ha logrado hacer cambios fundamentales en México, más allá de una notable guerra nacional contra la delincuencia organizada que ha causado un incremento en la violencia.

Desde que el presidente Felipe Calderón asumió el cargo, más de 35.000 personas han muerto por la violencia del narcotráfico, según el gobierno. Otras fuentes sitúan la cifra en más de 40.000.

Entretanto, las luchas internas en el PRD han dejado al partido izquierdista en el desorden y el PRI ha aprovechado los vacíos abiertos.

El PRI perdió por primera vez la presidencia en siete décadas en el 2000, cuando fue enviado al segundo lugar de la votación por el PAN, que se convirtió en el primer partido de oposición en llegar al poder en México.

Seis años después de su histórica derrota, en 2006, el PRI fue relegado a la tercera posición cuando el PAN repitió su victoria en la presidencia, aunque la disputa se dio con la izquierda representada por el PRD.

La oposición ha acusado al PRI de incurrir en irregularidades en la campaña del Estado de México, como exceder los gastos e iniciar anticipadamente su promoción electoral. La autoridad electoral sólo ha resuelto la última queja y aunque multó a Avila, consideró que no era una falta grave y no afectaba su candidatura.

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Los periodistas de The Associated Press Eduardo Castillo y Katherine Corcoran en la Ciudad de México y Gloria Pérez en Toluca, Estado de México, contribuyeron a este despacho.