El príncipe Guillermo y su esposa Catalina participaron de los festejos del día nacional de Canadá el viernes, repartiendo banderas a 25 nuevos ciudadanos durante su visita de nueve días al país, la primera gira oficial internacional de la pareja real británica.

Las celebraciones de los 144 años de la creación de Canadá incluyen un concierto y un discurso del príncipe.

El duque y la duquesa de Cambridge, como son conocidos oficialmente, fueron recibidos con aplausos por centenares de espectadores cuando llegaron al Museo Canadiense de la Civilización en una caravana vehicular.

La multitud monárquica eclipsó a un puñado de manifestantes que se oponen a que los ciudadanos canadienses tengan que jurar lealtad a la reina Isabel II, la jefa de estado de Canadá. Los que apoyan a la monarquía cantaron "God Save the Queen" (Dios Salve a la Reina), el himno nacional de la Gran Bretaña, y "O Canada", el himno nacional.

En el museo, la pareja real se sentó al lado del gobernador general David Johnston, el representante de la reina en Canadá, y el ministro de patrimonio Jason Kenney, mientras 25 personas de 14 países tomaban la ciudadanía canadiense.

La pareja luego repartió banderas rojiblancas de Canadá a los nuevos ciudadanos, y participó en una recepción para ellos y sus familias.

Catalina estaba resplandeciente con los colores canadienses, con un vestido del diseñador inglés Reiss, un sombrero rojo, y un prendedor de la reina en forma de hoja de arce, el símbolo nacional de Canadá. La reina Isabel se puso el prendedor por primera vez durante su primera visita a Canadá en 1951 — cuando aún era princesa — y se lo prestó a la duquesa para esta gira.

El viernes también hubiera sido del 50mo cumpleaños de la madre de Guillermo, la princesa Diana, quien murió en un accidente vehicular en París en 1997. En Londres, sus admiradores colocaron recuerdos frente al Palacio de Kensington, que era su residencia oficial.

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La periodista de Associated Press Charmaine Noronha en Toronto contribuyó a este despacho.