Brasil reducirá las penas carcelarias a los internos que estudien tras las rejas, de acuerdo con una ley publicada el jueves en la gaceta oficial.

Los prisioneros recibirán una reducción de sentencia de un día por cada 12 horas en el aula, dice el decreto.

La ley beneficia a presos que cursan desde educación primaria hasta universidad, así como a quienes tomen cursos de actualización y certificación.

Las prisiones brasileñas han permitido tomar clases durante años, con profesores del sistema de educación pública o contratados por cada estado.

El portavoz del Ministerio de Justicia Marcos Vinicius dijo que la ley aplica para todos los internos, sin importar el crimen que hayan cometido.

La ley también reduce un día de sentencia por cada tres que los internos trabajen tras las rejas o en programas en los que salen de prisión para trabajar.

Vinicius dijo que no sabe si existen programas similares en otros lados. Una investigación realizada por el Ministerio de Justicia en el 2010 mostró que de los casi 500.000 internos del país, sólo 40.000 toman clases, la mayoría de nivel básico.