El entierro del ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez en un cementerio de Miami será una ceremonia privada que permanecerá sólo en la memoria de los familiares y abogados que lo despidan.

El jueves será enterrado temporalmente, mientras se resuelve la disputa judicial.

El juez que lleva la disputa judicial sobre el lugar definitivo del entierro ordenó el miércoles que las personas que acudan al cementerio deberán dejar en sus automóviles los teléfonos celulares, cámaras de video y todo dispositivo electrónico y digital para evitar que se tomen imágenes del entierro o se realicen grabaciones de audio.

Si no lo hacen, los equipos electrónicos serán confiscados por la policía cuando ingresen al cementerio, expresó el juez Arthur Rothenberg. Concedió así un pedido de la familia de Venezuela de Pérez, quien solicitó al juez la prohibición para preservar la dignidad del ex presidente.

Pérez falleció el 25 de diciembre en Miami, donde vivía desde comienzos de la década del 2000 junto a su compañera por más de tres décadas, Cecilia Matos. Tenía 88 años.

Su cadáver embalsamado ha permanecido hasta ahora refrigerado en una casa funeraria debido a los desacuerdos entre Matos y la esposa legal de Pérez, Blanca Rodríguez, sobre el lugar definitivo del entierro.

El juicio que determinará el lugar definitivo del entierro comenzará en agosto, aunque ambas partes han manifestado en las últimas dos semanas que estarían dispuestas a intentar un acuerdo para evitar esa instancia.

Blanca Rodríguez — quien no vivía con el ex presidente — alega que como esposa legal de Pérez tiene derecho a determinar dónde debe ser enterrado, y busca la repatriación del cadáver a Venezuela para despedirlo con los honores de un ex presidente.

Pero Matos y sus dos hijas sostienen que Pérez no quería regresar a su país ni vivo ni muerto mientras estuviera en el país el presidente venezolano Hugo Chávez, uno de sus más acérrimos enemigos.

Rothenberg había accedido a un pedido anterior de Rodríguez y la semana pasada emitió un fallo que prohibe el acceso de la prensa al funeral.

Sólo podrán ingresar las personas que figuren en una lista aprobada por el juez: unas 35 personas en total, la mayoría de ellas familiares de ambas partes.

Pérez presidente de Venezuela entre 1974 y 1979. Su segunda presidencia comenzó en 1989 y debió abandonarla de manera anticipada en 1993, inmerso en un escándalo de corrupción.

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Gisela Salomón está en Twitter como @giselasalomon