El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, se mostró hoy "decepcionado" con el discurso del presidente sirio, Bachar al Asad, al afirmar que ha sido una alocución de ideas fijas y de alguien "que no aprende".

"Estoy decepcionado con el discurso porque ha sido un discurso de alguien que no aprende, un discurso que no reconoce que el derecho a la libertad de expresión (...) no es un asunto interno sino un derecho humano que tenemos que defender en todo el mundo", afirmó en rueda de prensa tras participar en un Consejo de Ministros de Exteriores de la UE.

Westerwelle opinó que la alocución de Al Asad ha demostrado que el presidente sirio "no reconoce las señales de los tiempos" y que el régimen sirio debe dar un "giro de 180 grados", "volver al diálogo" para solucionar la grave crisis por la que atraviesa el país árabe y atender las aspiraciones del pueblo.

El presidente sirio insistió hoy en su alocución en la necesidad de impulsar un diálogo nacional para poner fin a la crisis en Siria, que es objetivo de una "conspiración internacional".

Westerwelle dijo que los ministros de Exteriores de la UE están "muy preocupados" por la situación en Siria.

De hecho, el Consejo de Ministros recordó que está preparando "activamente" nuevas sanciones contra el régimen sirio para lograr "sin demora un cambio fundamental de las políticas" de represión.

Esas medidas serán dirigidas contra personas y entidades "responsables o relacionadas con la violenta represión" contra la población civil, señalaron los ministros en un documento de conclusiones.

Según fuentes diplomáticas, esas nuevas sanciones serán aprobadas durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE que se celebrará en Bruselas los próximos jueves y viernes.

Westerwelle no quiso adelantar detalles sobre la segunda ronda de sanciones contra Siria que prepara la UE, pero recalcó que se aprobarán "próximamente".

Pidió de nuevo a la comunidad internacional que apruebe la resolución de condena a Damasco que los países europeos promueven en el Consejo de Seguridad de la ONU, pero que cuenta con el rechazo de Rusia y China, miembros con derecho a veto, y de otros miembros temporales como Brasil, Sudáfrica e India, que son reticentes a que Naciones Unidas se involucre en un nuevo conflicto tras el de Libia.

Westerwelle recalcó que la comunidad internacional debe encontrar un "lenguaje común" para "retirar la legitimidad de manera visible" al presidente sirio.

En su opinión, los argumentos de Rusia y de otros países que se oponen al proyecto de resolución por la intervención militar en Libia "no son apropiados".

"No se trata de una intervención militar", recalcó y agregó que aunque Alemania se abstuvo en la votación del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la resolución de Libia, eso no significa que por eso la comunidad internacional "se deba callar" ante la situación en Siria.