Autoridades federales informaron el martes el desmantelamiento de una red internacional de contrabando de personas que, según la fiscalía, llevó cientos de inmigrantes a Estados Unidos de manera ilegal, entre ellas muchas mujeres que trabajaron como bailarinas en clubes nudistas a fin de que pagaran por el viaje.

El fiscal Paul Fishman dijo que cuatro personas de Nueva Jersey, una de Massachusetts y una de Texas están acusadas de sendos cargos de confabulación para llevar personas de manera ilegal a Estados Unidos.

El grupo cobraba a los inmigrantes entre 13.000 y 25.000 dólares por llevarlos a Estados Unidos a través de México o de las Islas Vírgenes y Puerto Rico.

Los acusados son Nacip Teotonio Pires, de 47 años, y Claudinei Pereira Mota, de 34, ambos de Newark; Francismar Da Conceicao, de 36, de Hillside; una mujer de nombre Priscilla, de edad desconocida, de Long Branch y aún prófuga; Rubens Da Silva, de 39, de Haverhill, Massachusetts; y Sanderlei Alves DaCruz, de 31, de Houston, Texas.

Todos los acusados son brasileños que viven ilegalmente en Estados Unidos, informó el fiscal adjunto Andre Espinosa, quien representó el martes al gobierno en la primera comparecencia de Pires, Da Conceicao y Mota en una corte federal de Newark.

Los tres hombres dijeron a la jueza Madeline Cox Arleo, con ayuda de un traductor de portugués, que entendían las acusaciones en su contra. Quedaron detenidos a la espera de una audiencia para definir fianza.

Mark A. Berman, abogado de Mota, y Tim R. Anderson, representante legal de Da Conceicao, se negaron a hacer comentarios. No se pudo establecer contacto con la abogada de Pires, Carol Gillen.

Da Silva tiene una audiencia programada en Boston; DaCruz comparecerá en Houston.

Cada uno de los acusados podría ser condenado hasta 10 años de prisión.