Una fuerza policial de elite llegó el miércoles al norte de Brasil para ayudar a que las autoridades locales combatan la violencia contra los activistas defensores de la selva del Amazonas.

Paulo Stilber, vocero del gobierno del estado de Pará, dijo que 60 agentes fueron emplazados en tres ciudades. No dio más detalles.

La presidenta Dilma Rousseff ordenó que la fuerza policial acudiera a la región amazónica, tras el asesinato de tres activistas y un testigo en los estados de Pará y Rondonia.

Los asesinatos se registraron en mayo y a comienzos de este mes.

De acuerdo con el organismo Pastoral Católico por la Tierra, más de 1.150 activistas rurales han sido asesinados en Brasil durante los últimos 20 años. Buena parte de los asesinatos ha sido perpetrada por sicarios a sueldo de leñadores, hacendados y agricultores, para silenciar las protestas contra la tala ilegal de los bosques.

Este jueves, la justicia, defensores de los derechos humanos y el ministro de desarrollo agrario tienen previsto visitar los estados de Pará, Amazonas y Rondonia para discutir con las autoridades locales formas de combatir la violencia en la región.