Representantes de organizaciones civiles pidieron el lunes a la OEA que defienda la democracia en la región, condenaron el golpe de Estado en Honduras y exigieron observación internacional en las próximas elecciones presidenciales en Nicaragua.

"Creemos en la democracia, rechazamos el golpe de Estado a la constitucionalidad", se leía en un inmenso cartel sostenido por varias personas apostadas en las cercanías del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO), donde se realiza la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, OEA.

Los salvadoreños se manifestaron para rechazar un decreto transitorio de la Asamblea Legislativa, sancionado por el presidente Mauricio Funes que obliga a la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia a tomar decisiones en forma unánime y no por mayoría.

La legislación establecía que los recursos de inconstitucionalidad requerían de cuatro de cinco posibles votos y con la reforma solo se podrá tomar decisiones con el voto de los cinco magistrados de la Sala.

La reforma se aprobó con los votos de 47 diputados de los partidos más conservadores del país, la ex gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena), Partido de Conciliación Nacional (PCN), Partido Demócrata Cristiano (PDC) y la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA).

El izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), y el partido Cambio Democrático (CD) no apoyaron la reforma.

Por su parte casi un centenar de campesinos hondureños llegaron hasta la capital salvadoreña para rechazar el retorno de Honduras al seno de la OEA.

"La OEA viola los derechos humanos al reconocer al régimen continuador del golpe de Estado", se leía en un cartel, mientras también acusaban al gobierno del presidente Porfirio Lobos de "violador de los derechos humanos".

"Hemos venido hasta aquí para denunciar a estos golpistas y rechazar la decisión de la OEA de aceptarlos sin ningún castigo para los violadores de los derechos humanos en Honduras", dijo a la AP, José Israel Morales, un campesino de 20 años que aseguró llegó desde La Esperanza, Honduras.

Entretanto Benjamín Lugo, del Comité Ejecutivo del Movimiento por Nicaragua (MpN), dijo a la AP, "estamos aquí exigiendo a la OEA que mande observación a las elecciones en Nicaragua, sentimos que (el secretario general de la OEA José Miguel) Insulza, no está siendo consecuente".

"No hemos visto ninguna intención de la OEA de querer enviar observadores, pese al escandaloso fraude en las elecciones pasadas", manifestó.

Los salvadoreños, hondureños y nicaragüenses se apostaron a unos 300 metros del CIFCO, reguardado por cientos de policías y militares que mantienen una férrea seguridad en las periferia del lugar.