El exministro de Finanzas egipcio Yusef Butros Gali fue condenado hoy en rebeldía a treinta años de prisión por tráfico de influencias, abuso de autoridad y enriquecimiento ilícito, informaron medios de comunicación estatales.

El tribunal penal del norte de El Cairo, presidido por el juez Mahdi Goneim, dispuso además que la pena tendrá que ser cumplida íntegramente, sin posibilidad de una reducción, y que Gali tendrá que devolver los fondos de los que se apropió.

Se trata de la mayor condena impuesta a un exalto cargo del régimen de Hosni Mubarak, que renunció al poder el pasado 11 de febrero tras dieciocho días de revueltas populares y casi tres décadas en el poder.

La corte encontró culpable a Gali de aprovecharse de su puesto y de emplear material y personal del Ministerio para su propia propaganda electoral.

Además, estaba acusado de apropiarse de seis coches de lujo de un total de 102 decomisados en las aduanas del Aeropuerto de El Cairo y de regalar el resto a sus amigos en el ministerio.

El tribunal escuchó a los jueces Ashraf Mojtar y Ahmed Suleiman que pidieron que se hagan públicas las pesquisas del departamento de extranjería que indican que Gali abandonó Egipto el 11 de febrero pasado en dirección al Líbano.

Gali se convierte en el cuarto ministro del extinto régimen de Mubarak que recibe una sentencia judicial.

El pasado 5 de mayo al exministro del Interior Habib al Adli fue condenado a doce años de cárcel por blanqueo de dinero y enriquecimiento ilícito.

Cinco días después el antiguo titular de la cartera de Turismo Zoheir Grana recibió otra condena de cinco años por enriquecimiento ilícito y malversación de fondos.

El pasado 26 de mayo, el exministro de Vivienda Ahmed el Magrebi fue sentenciado a cinco años de prisión por cargos similares.

Otros antiguos ministros y dirigentes del partido gobernante durante el régimen de Mubarak tienen causas pendientes en los tribunales, al igual que el exmandatario y sus familiares directos.