Los talibanes afganos se han desmarcado hoy del ataque de hace dos días contra un puesto fronterizo en las áreas tribales paquistaníes que costó la vida de al menos 70 personas, entre ellas 25 miembros de las fuerzas de seguridad paquistaníes.

En declaraciones a la agencia local AIP, el portavoz talibán Zabiulá Muyahid afirmó: "nos enfrentamos a un gran enemigo en Afganistán, pero no estamos activos en Pakistán ni en otros lugares y nuestras operaciones se limitan solo a suelo afgano".

"Ni uno de nuestros talibanes ha tomado parte en los ataques de la región de Dir. Ha habido falsas informaciones al respecto. Lo que pasó ahí son problemas locales que no nos afectan", añadió el portavoz talibán.

Según fuentes policiales paquistaníes, la incursión armada la realizaron doscientos insurgentes llegados de Afganistán, que atacaron durante los pasados martes y miércoles un puesto policial de la montañosa región tribal del Dir, en el noroeste de Pakistán y fronteriza con el territorio afgano.

Fuentes policiales confirmaron que durante los combates murieron 25 miembros de las fuerzas de seguridad paquistaníes y 45 insurgentes y precisaron a Efe que los atacantes habían actuado desde sus santuarios en Kunar, en el nordeste de Afganistán.

Los talibanes afganos tienen una agenda y unos objetivos muy diferentes de los de sus homónimos paquistaníes, aunque esas divergencias no suelen hacerse públicas ante los medios.