Francia condenó hoy las condiciones "inhumanas" en las que viven algunas ciudades de Siria, privadas de agua, alimento, electricidad y acceso a servicios sanitarios, al tiempo que pidió que cese la violencia contra los manifestantes en el país.

Un portavoz del Ministerio francés de Asuntos Exteriores señaló que esa es la situación que se vive, en articular en Rastan, Talbisseh y Deraa, donde además el régimen de Bachar al Asad está procediendo a "arrestos sumarios, incluso en los hospitales, y a asesinatos".

"La violencia ejercida por las autoridades sirias contra los manifestantes y la población civil no ha cesado desde abril", aseguró el portavoz, quien precisó que pese a los anuncios oficiales se "agravan" "las violaciones masivas de derechos humanos y de las libertades ".

El portavoz mostró su "indignación" por estos hechos y exigió a las autoridades sirias que "cesen la violencia bárbara y acepten los compromisos internacionales en materia de derechos humanos".

Pidió, además, "reformas creíbles y un diálogo político nacional" e instó a los aliados de Siria a que denuncien "estos actos inaceptables".

En declaraciones a la emisora "Europe 1", el ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, consideró que Al Asad "ha perdido su legitimidad" porque ha utilizado "armas pesadas, cañones y tanques para reprimir a su propia población".

Recordó que la Unión Europea ha adoptado sanciones contra Siria y aseguró que trabajan en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU para obtener una resolución condenatoria contra Damasco.