Las fuerzas de seguridad yemeníes dispararon hoy al aire para evitar que varios manifestantes antigubernamentales se congregaran en una mezquita de la ciudad de Taiz, en el sur del país, para iniciar una protesta.

Según pudo constatar Efe, los efectivos de seguridad dispersaron a los manifestantes que se preparaban para participar en el rezo musulmán del viernes en la mezquita de Al Said en Taiz, la segunda ciudad en importancia del país y principal centro industrial.

La oposición yemení había convocado hoy a sus seguidores a acudir a ese templo para asistir a la oración y salir después en una manifestación por las calles de la localidad.

En distintos barrios de Taiz pudieron escucharse hoy disparos esporádicos, ya que las fuerzas de seguridad lo hacen como advertencia cada vez que ven grupos de personas, aunque sean pequeños.

La Guardia Republicana y la Policía se han desplegado por las calles, donde apenas hay viandantes, y han instalado puestos de control en los cruces principales para registrar los vehículos en búsqueda de armas.

En la capital, Saná, continuaron las escaramuzas entre las fuerzas de seguridad y los partidarios del líder tribal opositor Sadeq al Ahmar tras duros combates la pasada noche, dijeron a Efe por teléfono testigos.

Algunos vecinos del barrio de Hasaba, donde se encuentra la vivienda de Al Ahmar, apuntaron que hubo varias explosiones por el impacto de cohetes "katiusha" y misiles en la zona.

Las explosiones tuvieron lugar en la sede de los seguidores de Al Ahmar, frente a su domicilio, donde se registró un incendio que afectó al edificio de diez plantas, en el que están también las oficinas de las aerolíneas yemeníes.