Brasil debe darle un "mensaje claro" al mundo sobre la política ambiental contemplada en su nuevo Código Forestal, que entre otras medidas prevé una amnistía para quienes han destruido selvas, afirmó hoy en Sao Paulo la directora del Foro de las Naciones Unidas para los Bosques, Jan McAlpine.

"Para la ONU no es apropiado inmiscuirnos en las leyes de cada país, pero los ciudadanos del mundo necesitan de un mensaje muy claro de las políticas ambientales de Brasil, un país que sabemos trabaja en la defensa de su biodiversidad", aseveró McAlpine en una rueda de prensa con motivo del lanzamiento en el país del Año Internacional de los Bosques.

La ONU promueve en 2011 el Año Internacional de los Bosques con énfasis en la relación entre el ser humano y esa riqueza natural.

"En los últimos veinte años no se discutió mucho de la relación entre las selvas y las personas. La discusión en este tiempo se centró más en los problemas ambientales, pero no podemos olvidar que 300 millones de personas viven en los bosques y 1.600 millones dependen de los bosques para su sustento", citó McAlpine.

El lanzamiento del Año Internacional de los Bosques coincide en Brasil con la polémica que ha provocado el Código Forestal aprobado por la Cámara de Diputados, en especial por la amnistía a los deforestadores, medida que la presidenta Dilma Rousseff ya anunció que vetará en caso de que sea aprobada también por el Senado.

El proyecto de Código Forestal propone reducir los bosques y las áreas protegidas para poder aumentar las tierras cultivables, razón por la cual ha sido combatido por ecologistas, científicos y por los diez ministros de Medio Ambiente que ha tenido el país.

La propuesta, impulsada por la poderosa industria agropecuaria, plantea entre otros puntos polémicos que las áreas de selva protegidas en propiedades privadas en la Amazonía, que son hoy equivalentes al 80 por ciento, se reduzcan a un 50 por ciento del territorio.

McAlpine consideró que "no es fácil entender el equilibrio" de una ley y añadió que "la solución no es no usar las selvas, pero sí hacerlo de una forma sostenible".

Por su parte, Paulo Nogueira Neto, exministro del Medio Ambiente y representante del Consejo Nacional del Medio Ambiente, señaló que la aprobación del Código Forestal en la Cámara baja "fue una derrota de carácter político para los ecologistas".

"En el Senado la batalla será otra, pues vamos a recuperar la importancia de la ley del medio ambiente. Tenemos un relator ambientalista del proyecto, como es el senador y exgobernador del estado de Acre Jorge Viana, que va a luchar por una ley equilibrada", apuntó el nonagenario profesor.

Nogueira Neto se refirió también a la reciente ola de asesinatos de líderes campesinos y ambientalistas en la Amazonía, que en la última semana dejó un saldo de cinco activistas muertos.

"La opinión pública estaba desinformada, pues son más de 1.400 los activistas amenazados desde hace varios años. Ahora el Gobierno decidió mandar al Ejército para proteger a unos cuantos de ese universo. Es algo, pero todavía insuficiente", subrayó.