El número de muertos en la explosión ocurrida el jueves por la tarde en una refinería de Chevron en Pembroke Dock (Gales) se eleva a cuatro, según la policía.

La explosión se produjo en un depósito de almacenamiento de 730 metros cúbicos en el que se estaban llevando a cabo trabajos de reparación.

Las autoridades dijeron que investigarían lo que han calificado de "trágico accidente industrial" una vez acabada la labor de los bomberos, que controlaron el incendio en hora y media.

Al mismo tiempo aseguraron que los gases emanados se disiparon rápidamente, favorecidos por el viento, que soplaba en dirección al mar, por lo que en ningún momento hubo peligro para las poblaciones vecinas.

La policía portuaria de Milford Haven señaló por su parte que la explosión no había afectado tampoco a los movimientos de barcos.

El pasado marzo, Chevron confirmó que la petrolera tejana Valero Energy había acordado comprar la refinería por 730 millones de dólares y pagar 1.000 millones de dólares adicionales por el crudo y otros productos petroleros contenidos en ella.