Al menos 22 policías y tres civiles murieron en las últimas 24 horas en un ataque de más de 150 insurgentes contra un puesto de control cerca de la frontera afgana, informó hoy a Efe una fuente policial.

La fuente no descartó que los atacantes hubieran cruzado la frontera desde Afganistán para realizar la incursión armada.

La mayoría de las víctimas mortales pertenecen a la Policía regular o a otro cuerpo de seguridad separado del Ejército que combate a la insurgencia en el noroeste del país, según la fuente, que precisó que los tres civiles muertos son mujeres.

Los combates, que empezaron ayer con el asalto insurgente a un puesto de control, tuvieron lugar en el remoto poblado de Shaltalo, situado en la demarcación noroccidental de Alto Dir, cerca de la frontera con Afganistán.

Fuentes policiales informaron ayer a Efe de al menos seis muertos en el ataque, pero advirtieron de que el número de fallecidos podría ser mayor y que tenían problemas para obtener información a causa de la precariedad de las redes de comunicación en la zona.

La montañosa Dir limita al sur con la región tribal paquistaní de Bajaur, donde el pasado 28 de mayo cinco personas perdieron la vida en un ataque suicida registrado en un mercado.

Los atentados reivindicados por los talibanes y las represalias del Ejército en forma de ofensivas puntuales contra los insurgentes son habituales en la provincia noroccidental de Khyber-Pakhtunkhwa y en las zonas tribales fronterizas con Afganistán.