El Ejército israelí se prepara para enfrentarse a una llegada masiva de manifestantes -entre ellos refugiados palestinos- a sus fronteras este domingo, día de la "Naksa" (Derrota) palestina, que recuerda el inicio de la ocupación israelí tras la Guerra de los Seis Días, en 1967.

"Estamos listos para cualquier cosa que pueda ocurrir", dijo a Efe una fuente del Ejército que pidió no ser identificada.

El militar indicó que las Fuerzas de Defensa de Israel han estado en las últimas dos semanas "vigilando las fronteras norte y sur del país, y evaluando la situación en Judea y Samaria (nombres bíblicos para Cisjordania)".

Tras el éxito de las manifestaciones multitudinarias el pasado día 15 de mayo en la conmemoración de la Nakba (Catástrofe, en árabe), en que cientos de manifestantes del Líbano, Siria, Gaza y Cisjordania acudieron a las líneas divisorias con Israel y decenas de ellos lograron infiltrarse, grupos pro-palestinos han llamado a repetir los actos el próximo domingo 5 de junio.

Quince personas murieron en esas protestas, diez de ellas en la frontera libanesa, una en el norte de la franja de Gaza y otras cuatro en los Altos del Golán (territorio sirio ocupado por Israel), donde alrededor de 180 manifestantes lograron cruzar la valla de separación y entrar en la zona controlada por Israel.

La verja ha sido reparada y reforzada con alambre de espino y se han establecido más puestos de vigilancia.

La frontera con Siria y el Líbano será reforzada con tropas durante este fin de semana (viernes y sábado en Israel), sobre todo en las zonas donde hay mayor potencial de fricción, informa hoy el diario "Haaretz", el cual asegura que los preparativos están haciendo especial hincapié en las tareas de inteligencia.

El Ejecutivo de Benjamín Netanyahu ha advertido que usará todos los medios necesarios para impedir ataques contra su soberanía, y ha avisado a los gobiernos de Beirut y Damasco de que les responsabilizará si se repiten los sucesos del 15 de mayo, indicó el servicio de noticias israelí "Ynet".