Dos asesores especiales de la ONU denunciaron hoy los "aparentes ataques sistemáticos y deliberados" contra "civiles desarmados" perpetrados en Siria por "la Policía, el Ejército y otras fuerzas de seguridad" del Estado durante los últimos dos meses de protestas en el país árabe.

El asesor especial del secretario general de la ONU para la Prevención de Genocidios, Francis Deng, emitió un comunicado junto al asesor especial para la Responsabilidad de Proteger, Edward Luck, en el que mostraron su "alarma" ante "el incremento de pérdidas de vidas humanas en Siria como resultado de la respuesta violenta contra los manifestantes".

"El despliegue de las Fuerzas Armadas y el uso de disparos con munición, tanques y artillería en respuesta a manifestaciones pacíficas, así como los ataques a las zonas residenciales donde las protestas se han celebrado, son inaceptables bajo cualquier circunstancia", indicaron los asesores en el comunicado.

Deng y Luck lamentaron que los ataques hayan resultado "aparentemente en muchos centenares de muertes" y mostraron su preocupación, "además de por las muertes", por las denuncias de que se han producido "detenciones masivas, arrestos arbitrarios, desapariciones y otras graves violaciones de los derechos humanos en las ciudades donde ha habido protestas".

"El objetivo de los ataques sistemáticos y generalizados que presuntamente han ocurrido en Siria ha sido la población civil, lo que subraya la necesidad de que se lleve a cabo una investigación independiente, completa y objetiva de todas las denuncias de violaciones de las leyes humanitarias internacionales", señalaron.

Los asesores de la ONU agregaron que los supuestos asesinatos de miembros de las fuerzas de seguridad también deben investigarse, y pidieron al Gobierno de Siria que permita que se lleven a cabo esas investigaciones.

Además, pidieron al Gobierno del presidente Bachar al Assad que actúe "con la máxima moderación" y que evite "más ataques contra la población civil".

"Recordamos al Gobierno de Siria su continuada responsabilidad de proteger a su población, como todos los Estados miembros de Naciones Unidas se comprometieron a hacer en el Documento Final de la Cumbre Mundial de 2005 y como confirmaron distintas resoluciones de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad", añadieron.

Por su parte, la representante especial del secretario general de la ONU para los Niños en los Conflictos Armados, Radhika Coomaraswamy, lamentó en otro comunicado las muertes de niños ocurridas en Siria recientemente y recordó que "los asesinatos y mutilaciones de menores es un crimen y va en contra de distintas resoluciones del Consejo de Seguridad".

Coomaraswamy condenó así "en los términos más contundentes posibles" las torturas y los asesinatos de los menores y aseguró que "los niños deben protegerse y su seguridad debe estar por encima de la política".

La representante especial habló concretamente de la "tortura y ejecución" denunciada en Siria de Hamza Ali al Jatib, un niño de 13 años, así como de la muerte de otro menor, de 10 años, y de una niña de 4 en la ciudad de Homs.

"Las manifestaciones democráticas y pacíficas están protegidas por las leyes internacionales de derechos humanos y los menores que participen en ellas no deben ser objeto de violencia o abuso", indicó Coomaraswamy, quien pidió a los adultos que participen en las manifestaciones que dejen a los menores en casa.

La denuncia de los expertos de la ONU se produce en una nueva jornada de violencia en el país árabe, en la que al menos murieron 15 personas en la ciudad de Roston, al norte de Damasco, por los bombardeos de tanques y aviones del Ejército, según aseguró el grupo Comités Locales de Coordinación en Siria.

Estos comités, que recopilan la información sobre las manifestaciones y la actuación policial, explicaron que los ataques afectaron a las mezquitas de Abu Baker y Abdul Rahman y la principal panificadora de la ciudad, y agregaron que algunas viviendas fueron bombardeadas y que familias enteras han muerto, mientras que no es posible rescatar a los heridos por los continuos ataques.