El presidente israelí, Simón Peres, cree que Jerusalén verá la paz "en nuestros días" y que tras "reunificarla" en 1967 Israel restauró en ella la libertad de credo y culto, pese a que persisten las "diferencias" y los "conflictos".

"Creo que Jerusalén conocerá la paz verdadera en nuestro tiempo", afirmó Peres en un acto público con motivo del Día de Jerusalén, la jornada en la que Israel conmemora la "reunificación" de la ciudad tras la Guerra de los Seis Días de 1967.

En esa guerra Israel ocupó la parte este de la ciudad, que los palestinos demandan como capital de su futuro estado, Cisjordania, Gaza, el Sinaí (devuelto a Egipto en 1982) y la meseta siria del Golán.

Peres, que dijo creer en la "eternidad de Jerusalén", afirmó que Israel "no comenzó" la Guerra de los Seis Días, sino que "fue obligada a defenderse" y desde entonces "Jerusalén está unida y libre de las divisiones", informa la edición electrónica del diario Haaretz.

"Durante 44 años no ha habido alambradas de espino en el corazón de Jerusalén. Los campos de minas han sido reemplazados por puertas abiertas. Los huecos de los francotiradores en sus murallas han sido sustituidos por casas de oraciones", agregó al insistir en que la urbe es "la capital del estado judío".

Pero reconoció que "no todas las sombras han desaparecido" y que aún hay "conflictos que resolver" y "diferencias que superar", sin aludir directamente a las reivindicaciones palestinas sobre la parte este.

Miles de israelíes, sobre todo de la derecha nacionalista, efectúan esta tarde una marcha por las calles de la ciudad, que por primera vez han comenzado en la parte este, para festejar la "reunificación" y reafirmar que Jerusalén seguirá siendo la "capital eterna e indivisible" de Israel.

En otro acto público, el primer ministro Benjamín Netanyahu, sostuvo que árabes y judíos por igual se han beneficiado de la reunificación de la ciudad.