El prominente exbanquero egipcio Mahmud Abdel Salam Omar fue acusado formalmente de tres delitos relacionados con abuso sexual después de que fuera denunciado por la empleada de un lujoso hotel de Nueva York, por lo que permanece en la conocida prisión de Rikers Island.

"El detenido está a la espera de contratar a un abogado privado antes de pagar la fianza y poder abandonar la cárcel", dijo hoy a Efe un portavoz de la Fiscalía de Nueva York, que detalló que Salam Omar deberá comparecer nuevamente este viernes ante los tribunales.

El juez del Tribunal Penal de Manhattan, Gerald Lebowits, leyó hacia la medianoche del martes los tres cargos que se le imputan al exbanquero, a quien le impuso una fianza de 25.000 dólares y le retiró el pasaporte, según informó el Ministerio Público en un comunicado.

Agentes del Departamento de Policía de Nueva York detuvieron el lunes a Salam Omar, expresidente del Banco de Alejandría, después de recibir la denuncia de una empleada del exclusivo hotel Pierre, situado en el barrio neoyorquino del Upper East Side.

La denunciante, una mujer de 44 años, aseguró a la policía que los hechos ocurrieron el domingo por la tarde en la habitación de la décima planta donde se hospedaba Salam Omar, después de que éste solicitara un paquete de pañuelos.

Cuando la camarera entró en la habitación del exbanquero, éste cerró la puerta, se abalanzó sobre ella y empezó a tocarle el pecho y a besarle en los labios y el cuello, según consta en la denuncia.

La empleada denunció lo ocurrido esa misma tarde a una supervisora del hotel, pero pasaron doce horas hasta que el caso se puso en conocimiento de la Policía de Nueva York, por lo que hoy la dirección del hotel decidió suspender temporalmente a la supervisora, según informa el diario New York Post en su web.

Este nuevo ataque se produce dos semanas después de que el exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, fuera detenido también en Nueva York por un caso similar contra la empleada del hotel Sofitel.

La mujer, una inmigrante guineana de 32 años, denunció el caso a la policía y la Fiscalía de Nueva York ha acusado formalmente al político y economista francés de siete cargos por abuso sexual e intento de violación por los que podría ser sentenciado hasta a 74 años de prisión.

Strauss-Kahn, que niega todas las acusaciones y renunció a su cargo en el FMI para poder centrarse en su defensa, permanece bajo detención domiciliaria en una casa adosada del barrio de TriBeCa a la espera de comparecer de nuevo ante el juez el próximo 6 de junio.