El consejo médico estatal revocó la licencia del médico especialista en fertilidad que ayudó a la "Octomamá" Nadya Suleman a convertirse en la madre de 14 hijos a través de múltiples tratamientos in vitro, según una decisión divulgada el miércoles.

El Consejo Médico de California dijo que era necesario revocar la licencia del doctor Michael Kamrava para proteger a la población. La revocación entrará en efecto a partir del 1 de julio.

El doctor especializado en fertilidad, de Beverly Hills reconoció que implantó 12 embriones a Suleman, que entonces tenía 33 años, antes de que quedara embarazada con octillizos. La implantación era seis veces superior a la norma para una mujer de su edad.

La práctica fue un error según el consejo.

"Aunque la evidencia no establece que Kamrava es un médico que no acata reglas o con una conducta anormal, que no tiene presente los estándares de cuidado en la práctica de Fertilización In Vitro, definitivamente demostró que no tuvo un juicio adecuado al transferir doce embriones a Suleman", indicó el consejo en su decisión plasmada en 45 páginas.

El abogado de Kamrava, Henry Fenton, no devolvió de inmediato las llamadas telefónicas que se le hicieron para conocer su opinión.

Desde que los octillizos de Suleman nacieron en enero de 2009, la comunidad médica y la población han tratado de comprender cómo fue posible que un medico le implantara tantos embriones y cómo lograron nacer, aunque de forma prematura.

En la práctica los especialistas en fertilidad evitan los embarazos múltiples, pues el proceso puede poner en grave riesgo la salud de la madre. Sobrecargar el útero de la madre puede llevar a nacimientos prematuros, parálisis cerebral, retrasos en el desarrollo y otros problemas de salud para los bebés.

Hasta ahora los octillizos de Suleman son los más longevos en el mundo. Cuando nacieron su madre, soltera y desempleada, ya tenía seis hijos que también habían sido concebidos bajo los tratamientos de Kamrava. Entonces Suleman vivía con su madre en una casa que perderían por adeudos en su hipoteca.

En sus primeras entrevistas Suleman reconoció la atención de Kamrava y dijo, erróneamente, que se le habían implantado seis embriones, mientras que dos de los embriones se habían dividido para convertirse en mellizos.

El año pasado Kamrava se disculpó de forma conmovedora y testificó en una audiencia que le implantó 12 embriones a Suleman porque la paciente insistió en ello, pero que estuvo de acuerdo en que se le retiraran algunos fetos si muchos de los bebes se lograban desarrollar.

"Siento lo que ocurrió, cuando lo analizo desearía nunca haberlo hecho", dijo entre lágrimas Kamrava en la audiencia del 21 de octubre. "Este es un embarazo muy riesgoso y poco saludable. Tiene suerte de haberlo logrado, por ella y por los bebés".

El estado también descubrió que Kamrava fue negligente con otras dos pacientes, lo que fue otro factor importante en la decisión para revocar su licencia.

"Ocurrió con tres pacientes y las causas para medidas disciplinarias incluyen actos negligentes repetidos", dice la conclusión del consejo.

Se descubrió que Kamrava implantó siete embriones en una paciente de 48 años, lo que llevó al desarrollo de cuatrillizos. Uno de los fetos murió antes de nacer.

Kamrava dijo en su audiencia que recomendó que se implantaran cuatro embriones, pero que implantó siete porque la paciente insistió.

En otro caso Kamrava prosiguió con una fertilización in vitro después de que se descubrieran células atípicas en una paciente, lo que puede indicar la presencia de un tumor. A la paciente se le diagnosticó cáncer y le tuvieron que remover el útero antes de que le practicaran quimioterapia.

Kamrava dijo que la debería haber remitido a un oncólogo ginecológico pero que al mismo tiempo surgieron las noticias sobre los octillizos de Suleman y que no pudo atender debidamente a la paciente.