Las FARC agravaron sus acciones violentas en Colombia al matar ayer a dos candidatos a una alcaldía y a tres soldados del Ejército, en un momento en que piden al Gobierno colombiano que facilite el canje y una salida "civilizada" al conflicto armado que vive el país.

A pesar de estas acciones, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dicen que "jamás" han renunciado a "una solución política" y a una salida "civilizada" al conflicto armado que vive el país.

Según el documento divulgado a propósito del cuadragésimo séptimo aniversario de su fundación, las FARC aseguran que "jamás hemos renunciado a la solución política del conflicto social y armado que la oligarquía colombiana profundiza en cada ciclo de gobierno".

Aseguran también que la salida civilizada arranca con "el acuerdo humanitario que libere a todos los presos políticos que se encuentran en las cárceles del régimen y a los prisioneros de guerra en poder de la insurgencia".

Sin embargo, tras la propuesta de las FARC, el Gobierno colombiano salió al paso al señalar que a través del ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, el intercambio humanitario de "es un tema superado".

A renglón seguido, Vargas Lleras, conocido por su férrea posición contra las FARC, señaló que los comunicados de los rebeldes "siempre hay que recibirlos con beneficio de inventario porque nadie va a construir un escenario para un protagonismo político sin hechos concretos que demuestren la voluntad real que les asiste de liberar a estas personas".

Y reiteró que "el tema del intercambio está cerrado para el Gobierno".

En la actualidad, las FARC tienen en su poder a 17 policías y militares a los que llaman "canjeables" y que, según sus reiteradas propuestas, dejarán en libertad siempre y cuando el Gobierno colombiano haga lo mismo con guerrilleros presos dentro y fuera del país.

No es la primera vez que las FARC anuncian propuestas de canje y salida política al conflicto al tiempo que incrementan sus acciones, como las registradas en los departamentos de Antioquia (noroeste) y Arauca, frontera con Venezuela.

En Antioquia mataron a Guillermo Roldán Correa, del Partido Conservador, y a Donay de Jesús Correa Londoño, del partido de Unidad Nacional (Partido de la U), de la coalición del gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

Los dos políticos hacían proselitismo en diferentes puntos de esa población cuando fueron asesinados por las FARC que también atentaron, la semana pasada, contra un aspirante a la alcaldía de El Bagre y un candidato que buscaba un escaño en el concejo de esta misma población antioqueña.

Las FARC también han amenazado a la dirigente conservadora Liliana Rendón.

Además del asesinado y de las amenazas contra esos políticos antioqueños, las FARC emboscaron a una patrulla del Ejército y mató a tres soldados e hirió a seis más.

La semana pasada, las FARC retuvieron varios días a unas 200 personas en una región selvática del noroeste colombiano, que derivó en un intercambio de declaraciones entre sectores del Gobierno que aseguraban que no hubo un secuestro y otros, como el ministro Vargas Lleras, que aseguraba que si.

Las acciones contra los políticos, el Ejército y la población civil, coinciden con el 47 aniversario de las FARC.

El más reciente pronunciamiento de las FARC en el que abogan por una salida política al conflicto interno se remonta a febrero pasado, cuando la guerrilla le pidió al presidente Santos, "aprovechar la oportunidad" de la liberación incondicional de cinco secuestrados "para iniciar un diálogo que permita una solución política" al conflicto armado.

La inmediata respuesta del Gobierno fue exigirles "menos palabras y más hechos de paz", como la liberación de todos los secuestrados y el cese del terrorismo, para poder iniciar un diálogo.

Las FARC se fundaron el 27 de mayo de 1964 cuando una gran operación militar intentó, sin éxito, reducir a un puñado de menos de 50 campesinos insurrectos en el caserío de Marquetalia, en el departamento del Tolima (sur).