El ex presidente chileno Salvador Allende Gossens, quien murió el durante el asedio de los militares golpistas al palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973, podría haber recibido dos disparos diferentes, según reveló anoche un reportaje televisivo.

El programa "Informe Especial" emitido este lunes por la Televisión Nacional de Chile (TVN) dio a conocer un inédito informe de la fiscalía militar sobre la muerte del exmandatario socialista que abre la posibilidad de que Allende no se suicidara, como durante 38 años ha sostenido la versión oficial.

El documento que podría refutar la tesis del suicidio del mandatario fue hallado de manera fortuita el año pasado entre los escombros de una casa derrumbada que perteneció al coronel Horacio Ried, relator de la Corte Marcial, hoy ya fallecido, y entregado al equipo periodístico de TVN.

El expediente, fechado el 11 de septiembre de 1973, está integrado por "el trabajo en el sitio del suceso, el peritaje balístico, el peritaje dactiloscópico, los testigos y la autopsia".

El informe de la fiscalía militar fue analizado por el doctor uruguayo Hugo Rodríguez, autor de un método conocido como la "autopsia histórica", que se aplica en casos en los que los restos humanos no están disponibles para su peritaje.

El experto, una eminencia mundial en medicina forense, concluyó que además de la herida del fusil AK-47, que provocó el estallido de la bóveda craneana, hay otra de un arma de calibre menor que dejó un orificio en una de los fragmentos óseos.

"Eso estaría indicando necesariamente que existió otro proyectil y que además ese otro proyectil fue disparado antes del que provocó la explosión", afirmó el doctor Rodríguez, director del departamento de medicina legal de la universidad uruguaya de la República.

Esta revelación se produce una semana después de que fueran exhumados los restos del presidente chileno con el fin de practicarle las pericias que en un plazo de tres meses determinarán las circunstancias de su muerte.

La diligencia fue ordenada por el juez de la Corte de Apelaciones de Santiago Mario Carroza y realizada por peritos del Servicio Médico Legal y de la Policía de Investigaciones ante un equipo de forenses y antropólogos.

La exhumación fue ordenada por el juez Carroza después de que en abril un informe del Servicio Médico Legal revelara "discordancias" entre la autopsia ordenada por el régimen militar y un peritaje hecho por la policía de investigaciones que hablaba de la existencia de tres heridas de bala (una de entrada y dos de salida).

Tras la difusión del reportaje, el abogado defensor de derechos humanos Eduardo Contreras declaró a TVN que "el programa confirma algunas verdades a medias que ya conocíamos y que es la presencia de militares y la existencia real de más de un disparo".

"La suerte de Allende estaba echada, suicidio u homicidio el presidente iba a morir ese día", señaló Contreras, para quien con estas nuevas revelaciones "la tesis del suicidio se puede tambalear", concluyó Contreras, autor del requerimiento para la exhumación del cadáver de Salvador Allende.