El Gobierno del estado brasileño de Río de Janeiro anunció hoy que en las próximas semanas la Policía planea expulsar a la banda armada de narcotraficantes que domina la favela Mangueira, vecina al estadio Maracaná y sede de una famosa escuela de samba.

El Batallón de Operaciones Especiales de la Policía Militar, cuerpo de elite de esa fuerza, ocupará esta barriada pobre como máximo a mediados de junio, acción que será precedida de una redada de la Policía Civil prevista para esta semana, según informó el Gobierno regional en un comunicado.

La ocupación de Mangueira va a crear un "cinturón de seguridad" que permitirá moverse desde los barrios turísticos de Ipanema y Copacabana hasta el Maracaná sin pasar cerca de una favela bajo el control de narcotraficantes, según la nota.

Mangueira es una de las favelas que más preocupa a las autoridades por su proximidad al Maracaná, estadio que será uno de los principales recintos usados en el Mundial de fútbol de 2014 y en los Juegos Olímpicos de 2016.

Esta barriada marginal con cerca de 15.000 habitantes alberga la sede de la escuela de samba Mangueira, la más popular del país, que cada fin de semana atrae a miles de turistas brasileños y extranjeros a sus fiestas y ensayos para el Carnaval.

La expulsión de los narcotraficantes de Mangueira se enmarca en la política de seguridad adoptada desde finales de 2008 que le ha permitido a las autoridades recuperar el control en una veintena de favelas en las que, anteriormente, las bandas de narcotraficantes imponían su ley a los vecinos por medio de las armas.

La Policía ya ha instalado 17 cuarteles en estas áreas y se prepara para inaugurar otros en las favelas de Complexo do Alemão y Vila Cruzeiro, cuya ocupación exigió un amplio despliegue policial y militar el pasado noviembre.

El Gobierno regional suele avisar antes de ordenar las ocupaciones de las favelas para evitar enfrentamientos armados y bajas de civiles.

En las semanas previas a las intervenciones, la Policía acostumbra a realizar redadas para intentar capturar a los cabecillas de las bandas armadas y confiscar armas y drogas.

En la última incursión policial en Mangueira, realizada hace dos semanas, las autoridades se incautaron de una ametralladora, un fusil, una carabina y dos pistolas, además de un pequeño alijo de marihuana, aunque no dieron con los líderes del grupo armado que opera en la zona.