La OTAN emitió hoy un comunicado en el que pidió perdón por la muerte de civiles en un bombardeo aéreo registrado el pasado sábado en la provincia sureña afgana de Helmand.

"En nombre de la coalición ofrezco nuestras sinceras disculpas a los familiares y amigos de los muertos", precisó en el texto John Toolan, comandante en jefe de la misión de la OTAN, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), en el sudoeste de Afganistán.

En el comunicado, firmado conjuntamente por el jefe de la ISAF, el general David Petraeus, y su número dos, el general David Rodríguez, se afirma que "la coalición se toma muy en serio cada herido o muerte de civiles y tratará de prevenir en el futuro este tipo de incidentes".

Según la información a disposición de las fuerzas de la ISAF, una patrulla de la coalición fue atacada por cinco insurgentes en el distrito Naw Zad, provincia de Helmand, durante el cual murió un marine.

Posteriormente, los cinco insurgentes continuaron atacando desde una casa próxima, por lo que las tropas de la OTAN solicitaron ayuda área para neutralizar el ataque, indicó el informe.

"Por desgracia, tras el ataque se descubrió que el lugar donde se habían atrincherado los insurgentes era en realidad la casa de civiles inocentes", indica la ISAF en el comunicado.

El informe de la OTAN concretó que se está llevando a cabo una investigación exhaustiva para determinar los detalles exactos que provocaron el incidente.

En el comunicado se pide perdón por la muerte de nueve civiles, aunque según fuentes oficiales afganas, en el incidente armado perdieron la vida hasta 14 personas que no formaban parte de las milicias insurgentes.

Las muertes de civiles son uno de los puntos de fricción habituales entre el Gobierno afgano y las tropas internacionales desplegadas en el país, unos 150.000 soldados.

Las organizaciones de derechos humanos atribuyen a los talibanes la mayoría de las muertes de civiles, pero las autoridades afganas, con el presidente Hamid Karzai a la cabeza, han calificado a la vez de "inaceptables" las víctimas civiles en bombardeos de la ISAF

El sábado pasado, Karzai, de viaje oficial en Turkmenistán, calificó lo sucedido en Helmand de "grave error", y avisó de que hacía una "última advertencia" a la OTAN para que preserve la vida de civiles.

En una nota, Karzai anunció que ha solicitado a su Ministerio de Defensa que ponga fin a las operaciones "no coordinadas" de la ISAF en Afganistán y que asuma el control de las acciones nocturnas.

Según datos de la misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), 2.777 civiles fallecieron el año pasado por la violencia, lo que supone un aumento del 15 por ciento respecto al año 2009.