La defensa del detenido presunto criminal de guerra Ratko Mladic recurrirá hoy, último día del plazo previsto por ley, la decisión de la judicatura serbia sobre su entrega al Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY).

Milos Saljic, el abogado de Mladic, anunció que enviará hoy por correo el recurso, pero no se puede prever con exactitud en este momento si su queja llegará al tribunal serbio a última hora de hoy, o mañana.

Según la ley, el consejo judicial deberá decidir finalmente entonces sobre su extradición al TPIY, con sede en La Haya, en un plazo máximo de tres días.

"No se excluye que se decida el primero o el segundo día, dependiendo de algunos hechos que eventualmente el tribunal debería establecer", explicó hoy el fiscal adjunto serbio de crímenes de guerra, Bruno Vekaric.

"En mi opinión, no se trata de un caso complicado y todo podría ocurrir muy rápido. Esta es una prioridad, y todos son conscientes de eso. Pero yo no puedo pronosticar cuándo lo decidirá el consejo judicial", declaro.

Mladic fue capturado el pasado jueves, después de 16 años de fuga, en la aldea de Lazarevo, al norte de Serbia, en la casa de un primo donde supuestamente se escondía durante varios años.

El exjefe militar de los serbios de Bosnia está acusado por el TPIY de genocidio en relación con la matanza de unos 8.000 varones musulmanes en Srebrenica, del asedio de Sarajevo y otros crímenes durante la guerra bosnia (1992-1995).

Según la prensa, en su celda en las dependencias del departamento especial de crímenes de guerra del Tribunal de Belgrado, Mladic suele ver la televisión, leer de vez en cuando literatura rusa que había pedido y usa todos los días su derecho a dar un paseo en el patio de la cárcel.

La familia de Ratko Mladic denuncia su mal estado de la salud, ya que en los años pasados sufrió un derrame cerebral y padece de varias enfermedades crónicas, y anunció que pedirá un examen médico independiente sobre su capacidad de seguir el proceso judicial que le espera en La Haya.

Anoche, unas 10.000 personas se manifestaron en Belgrado contra la captura de Mladic, que terminó en incidentes causados por grupos de ultranacionalistas, en su mayoría jóvenes, que se enfrentaron a la policía que había acudido con miles de efectivos para garantizar la seguridad.

En los incidentes, fueron heridos 26 policías y 10 manifestantes, y detenidos 111 ultras, según datos de la policía.