Keiko Fujimori y Ollanta Humala continúan en un empate técnico para la segunda vuelta electoral del 5 de junio, indicaron dos encuestas nacionales divulgadas el domingo.

Uno de los sondeos, elaborado por la consultora Ipsos Apoyo y publicado por el diario El Comercio, arrojó que Fujimori recibe 50,5% de la simulación de votos válidos y Humala, el 49,5%.

El 22 de mayo, Ipsos Apoyo otorgaba a Keiko Fujimori 51,4% y a Humala, 48,6% en simulación de votos válidos. El 15 de mayo, la misma encuestadora daba a Fujimori 51,1% y a Humala, 48,9%.

La encuesta se realizó entre el 21 y 27 de mayo con una muestra de 1.990 personas y un margen de error de 2,2 puntos porcentuales.

El director de Ipsos Apoyo, Alfredo Torres, dijo a El Comercio que "la dificultad para romper el empate estriba en que la mayor parte de los electores no confía en la sinceridad de ambos postulantes".

Añadió que será clave para decidir la elección los votos de peruanos en el extranjero y la participación en las elecciones de la región sureña de Puno, donde la realización de los comicios es amenazada por un paro antiminero.

El otro sondeo, elaborado por la firma Imasen y publicado por el diario La República, arrojó que Humala alcanza 50,8% en la simulación de votos válidos y Fujimori el 49,2%.

La encuesta se realizó entre el 23 y 27 de mayo, con una muestra de 1.852 personas y un margen de error de 2,2 puntos porcentuales.

La directora de Imasen, Giovanna Peñaflor, dijo a La República que el debate del domingo entre Humala y Fujimori "será vital para consolidar las imágenes que se han tratado de construir estas semanas para ganarse la confianza de la gente que no cree tanto en ellos".

Fujimori es afín al sistema neoliberal iniciado durante el gobierno de su padre Alberto Fujimori (1990-2000), que ha provocado un crecimiento macroeconómico sostenido desde el 2001, aunque imperceptible para un importante número de peruanos.

Humala, visto con recelo por los inversionistas nacionales e internacionales, busca una mayor participación del Estado en la educación, salud y programas sociales para los pobres, que son un tercio de la población peruana.

El ganador gobernará el país desde el 28 de julio.